El gobernador de Florida, Ron DeSantis, ha presentado este lunes un nuevo mapa congresional que busca aumentar la representación republicana en cuatro escaños adicionales en la Cámara de Representantes de EE.UU. DeSantis justificó la iniciativa argumentando que «Florida fue perjudicada en el censo de 2020 y hemos luchado desde entonces por una representación justa».
Añadió que «nuestra población ha crecido significativamente, pasando de una mayoría demócrata a una ventaja republicana de 1,5 millones de votantes». Sin embargo, no mencionó que su equipo fue el encargado de diseñar los mapas congresionales del estado en 2022 tras el censo.
El nuevo mapa deberá ser aprobado por la Cámara de Representantes y el Senado de Florida antes de llegar a la mesa de DeSantis para su firma. Si se aprueba, los republicanos podrían pasar de una ventaja actual de 20-8 a 24-4 en el Congreso estatal. Los demócratas más afectados serían los representantes Kathy Castor, Jared Moskowitz, Darren Soto y Debbie Wasserman Schultz.
No obstante, como señala David Wasserman, analista del Cook Political Report, rediseñar el distrito de Castor podría afectar también a los republicanos en la zona de Tampa Bay, que verían incorporados nuevos votantes demócratas en sus distritos.
Estrategia legal cuestionable
DeSantis repite la misma táctica utilizada en 2022: intentar eludir la Constitución de Florida, que prohíbe dibujar distritos con «la intención de favorecer o perjudicar a un partido político o a un cargo electo». Para ello, busca ampararse en el privilegio ejecutivo, ocultar el proceso y agotar los plazos legales para dificultar posibles impugnaciones.
Si la maniobra prospera, los republicanos esperan contrarrestar los esfuerzos de redistribución en estados controlados por demócratas, como California o Virginia, y mitigar el rechazo a Trump y al Partido Republicano antes de las elecciones de noviembre. Sin embargo, eliminar cuatro escaños seguros demócratas para crear otros inestables republicanos podría resultar contraproducente y dejar la estrategia sin efecto.