El riesgo de reanudar la guerra entre Irán y Estados Unidos se intensificó tras el intento de Washington de reabrir el Estrecho de Ormuz para el tráfico comercial. Aunque el alto el fuego, vigente desde hace más de tres semanas, parecía mantenerse este martes, Irán acusó a EE.UU. de violar el acuerdo al intentar romper su bloqueo estratégico en la zona.

Mohammad Bagher Qalibaf, presidente del Parlamento iraní y principal negociador, denunció que la maniobra estadounidense amenaza la seguridad regional. «El intento de poner fin al control iraní sobre el estrecho socava la estabilidad», declaró en un comunicado. «Estamos al tanto de que el statu quo actual es insostenible para Estados Unidos, pero nuestra respuesta aún no ha comenzado».

El Pentágono afirmó que dos buques mercantes con bandera estadounidense lograron cruzar el estrecho el lunes, primer día de la operación «Proyecto Libertad». Además, aseguró haber hundido seis pequeñas embarcaciones iraníes que amenazaban a otros barcos. Sin embargo, Teherán desmintió estas afirmaciones: un comandante militar iraní reconoció el impacto contra dos barcos civiles, que dejó cinco muertos, según la televisión estatal.

Mientras tanto, datos de seguimiento marítimo revelaron que un petrolero con bandera de Panamá se dirigía hacia el centro del estrecho el martes por la mañana, tras zarpar de una zona de anclaje en el Golfo Pérsico. No obstante, se desconoce si intentará cruzar la ruta. Su destino declarado es Singapur, según la plataforma MarineTraffic.

El bloqueo iraní y sus consecuencias globales

El cierre del Estrecho de Ormuz, por donde transita alrededor del 20% del comercio mundial de petróleo, gas natural y fertilizantes, ha disparado los precios del combustible y generado incertidumbre en la economía global. Para Irán, esta medida ha sido una herramienta clave en las negociaciones para poner fin al conflicto, que estalló tras los ataques de EE.UU. e Israel el pasado 28 de febrero.

El presidente estadounidense, Donald Trump, advirtió el domingo que cualquier intento iraní de bloquear el paso «será respondido con fuerza». La operación «Proyecto Libertad», según Trump, busca liberar a miles de marineros atrapados en el Golfo Pérsico desde el inicio de la guerra. El Centro Conjunto de Información Marítima de EE.UU. recomendó a los barcos cruzar por aguas de Omán, donde se ha establecido una «zona de seguridad reforzada».

La respuesta de Emiratos Árabes Unidos

Emiratos Árabes Unidos fue el principal objetivo de la represalia iraní. Según el Ministerio de Defensa emiratí, sus sistemas antiaéreos interceptaron 15 misiles y cuatro drones lanzados por Teherán. Aunque el alto el fuego sigue vigente, el incidente subraya la fragilidad del acuerdo y el riesgo de una escalada militar.

«El Estrecho de Ormuz es un punto crítico para la estabilidad regional. Cualquier acción que amenace la libertad de navegación tendrá consecuencias», declaró un analista de seguridad internacional.

Mientras los barcos comerciales evalúan los riesgos, la tensión entre Washington y Teherán sigue en aumento, dejando en duda la viabilidad del frágil alto el fuego.