Una reciente encuesta de Gallup ha confirmado que la mayoría de los estadounidenses no desean tener un centro de datos como vecino. Por primera vez, la organización encuestadora preguntó a los ciudadanos su opinión sobre estas instalaciones, esenciales para el funcionamiento de modelos de inteligencia artificial y otras tecnologías.
Los centros de datos requieren grandes extensiones de terreno, un consumo elevado de energía y agua, además de generar pocos empleos en comparación con su inversión. A esto se suman problemas como el ruido de sus sistemas de refrigeración y la emisión de gases contaminantes por turbinas de gas en algunas instalaciones.
Según los resultados de Gallup, el 70% de los estadounidenses se opondría a la construcción de un centro de datos en su zona, y casi la mitad (48%) lo haría con firmeza. Esta oposición ha trascendido a la acción política: según Data Center Watch, la presión ciudadana ha provocado la cancelación de proyectos por valor de 156.000 millones de dólares en infraestructuras de este tipo.
Además, el recién creado Data Center Opposition Report, que rastrea la oposición a estos proyectos en todo el país, ha identificado 268 grupos locales en 37 estados, que agrupan a más de 300.000 personas.
Reacciones y controversias
Algunos promotores, sin embargo, minimizan esta oposición. El inversor y estrella de Shark Tank, Kevin O’Leary, ha sido uno de los más criticados tras asegurar que los cientos de personas que protestaron contra su proyecto en Utah eran "manifestantes profesionales" traídos desde otros estados.
En una entrevista en Fox News, O’Leary llegó a afirmar que los opositores eran "agentes de influencia del gobierno chino", acusándolos de difundir "falsedades" y de actuar como "proxies de Pekín".
«Estos son proxies del gobierno chino. Están difundiendo mentiras. Esto es obra del Partido Comunista Chino. No hay duda al respecto».
Sin embargo, los datos sugieren que la oposición a estos megacentros de datos es un fenómeno puramente estadounidense, impulsado por preocupaciones locales sobre medio ambiente, ruido y calidad de vida.