El Draft de la NFL 2026 está a punto de celebrarse, pero los expertos ya centran su atención en la próxima generación de quarterbacks. Según diversos informes, la clase de 2027 promete ser histórica, lo que está influyendo en las decisiones de este año.

Analistas como Matt Miller (ESPN) y Dane Brugler (The Athletic) coinciden en que el nivel de los prospectos de 2026 es inferior al de años anteriores. Miller identificó solo 12 jugadores con calificación de primera ronda, la cifra más baja en su trayectoria, mientras que Brugler destacó la falta de talento de élite disponible.

Los quarterbacks son clave en el Draft. Su presencia eleva el nivel general de la clase, ya que atraen la atención de los equipos y permiten que otros talentos desciendan en el orden de selección. Por ejemplo, en el Draft de 2024, tres quarterbacks fueron elegidos en la primera ronda, y un total de seis en las primeras 32 selecciones, igualando el récord de la legendaria clase de 1983.

Sin embargo, en 2026 la situación podría ser distinta. Tras la elección de Fernando Mendoza (Indiana) como número 1 por los Las Vegas Raiders —considerado el único candidato casi seguro en la primera ronda—, es probable que el siguiente quarterback no sea seleccionado hasta el viernes.

El analista de ESPN Adam Schefter advirtió sobre la posibilidad de un «año sin quarterbacks» en la primera ronda. Tras Mendoza, la brecha hasta el siguiente podría ser similar a la de hace 25 años. En el Draft de 2001, los Atlanta Falcons eligieron a Michael Vick como número 1, y el siguiente QB no fue seleccionado hasta la primera ronda del segundo día (Drew Brees, número 32).

El nombre que más suena para ocupar el segundo puesto es Ty Simpson. Los New York Jets (con picks en el número 2, 16 y 33) y los Arizona Cardinals (números 3 y 34) son los equipos con más probabilidades de seleccionarlo. Aunque también existe la posibilidad de que un equipo negocie para subir en la primera ronda y asegurarse su elección.

La incertidumbre en 2026 y el potencial de 2027 están redefiniendo las estrategias de los equipos, que podrían priorizar el futuro sobre las necesidades inmediatas.

Fuente: SB Nation