La compañía farmacéutica Eli Lilly ha anunciado este martes un acuerdo estratégico con Profluent, una startup de biotecnología centrada en inteligencia artificial, para desarrollar nuevas técnicas de edición genética. El objetivo es crear herramientas capaces de insertar genes completos en pacientes, lo que podría revolucionar el tratamiento de enfermedades genéticas.
Aunque el acuerdo carece de detalles concretos —como el número de programas en los que trabajarán juntos, los tipos de enfermedades a abordar o el pago inicial por parte de Lilly—, el contrato incluye una cláusula económica potencialmente millonaria. Si todos los proyectos tienen éxito, Eli Lilly podría desembolsar hasta 2.250 millones de dólares en pagos por hitos a Profluent.
Este movimiento se enmarca en la apuesta decidida de Lilly por la medicina genética. La empresa, que ha registrado ingresos récord gracias a sus fármacos para la obesidad y la diabetes, ha reforzado su presencia en este campo con la apertura de un nuevo centro de medicina genética en Boston. Además, en los últimos años ha adquirido varias compañías especializadas en edición genética y terapia génica.
La colaboración con Profluent refuerza la estrategia de Lilly para posicionarse como líder en innovación terapéutica, especialmente en áreas donde la edición genética podría ofrecer soluciones más precisas y efectivas.