Un reciente estudio de la Universidad Vanderbilt revela que los estadounidenses están pagando unos 150.000 millones de dólares anuales en exceso por seguros de hogar, vehículos y negocios. La investigación, obtenida en exclusiva por The Associated Press, señala que las aseguradoras están reembolsando menos por siniestros que décadas atrás, a pesar de cobrar primas más altas.

Según el análisis, por cada dólar recaudado en primas en 2024, las aseguradoras solo destinaron 62 céntimos a indemnizaciones, frente a los 80 céntimos de media en las décadas de 1980 y 1990. Esto refleja una disminución significativa en la relación de pérdidas, un indicador clave que mide el porcentaje de primas destinado a cubrir reclamaciones.

¿Por qué suben las primas?

Las aseguradoras justifican los incrementos en los costes de reparación de viviendas y vehículos, así como en la adquisición de instrumentos financieros como el reaseguro, que protege contra pérdidas catastróficas. Además, factores como el cambio climático y el aumento de desastres naturales han elevado el riesgo y, por tanto, las primas.

Brian Shearer, director de política de competencia y regulación en el Vanderbilt Policy Accelerator y exasesor de la Oficina de Protección Financiera del Consumidor (CFPB), afirma:

«El hecho de que las relaciones de pérdidas sean tan bajas demuestra que la industria está cobrando de más».

Respuesta de las aseguradoras

Don Griffin, vicepresidente de política e investigación de la American Property Casualty Insurance Association, argumenta que los actuales ratios reflejan los enormes pérdidas financieras de los últimos años y las medidas adoptadas para garantizar la estabilidad de los fondos. «Los ratios de los años 90 se vieron afectados por huracanes como el Andrew, que llevaron los niveles a casi insostenibles», señala en un comunicado.

Impacto de las políticas federales

El estudio se publica en un contexto de alta inflación y tensiones económicas. Aunque el expresidente Donald Trump prometió contener la inflación durante su segundo mandato, su administración ha debilitado instituciones como la CFPB, encargada de identificar posibles ahorros para los ciudadanos. Las políticas de vivienda también han generado controversia: en marzo, Trump firmó una orden ejecutiva para eliminar regulaciones que exigen mayor protección contra desastres naturales y eficiencia energética en las construcciones, argumentando que encarecían los costes.

Investigaciones de los economistas Benjamin Keys y Philip Mulder revelan que, entre 2017 y 2024, las primas de seguros de hogar aumentaron un 28% ajustado a la inflación, alcanzando los 2.750 dólares anuales. Según su análisis, un tercio de este incremento se debe a los costes de construcción, otro 20% a los riesgos de desastres y el resto a factores como el reaseguro.

Los expertos insisten en la necesidad de establecer límites federales para evitar estos sobrecostes y aliviar la presión económica sobre los hogares estadounidenses.