El vocal fry, también conocido como 'voz crepitante', es un descenso característico en el tono de voz que suele aparecer al final de las frases. Durante años, se ha asociado principalmente con el habla de las mujeres jóvenes, con ejemplos icónicos como Britney Spears en su éxito de 1998 Hit Me Baby (One More Time).
Sin embargo, una investigación reciente ha puesto en duda este estereotipo de género. Jeanne Brown, estudiante de posgrado en la Universidad McGill, presentó sus hallazgos en la reunión de la Sociedad Acústica de América celebrada esta semana en Filadelfia. Según Brown, el uso del vocal fry es más común en hombres que en mujeres, aunque la sociedad lo percibe con mayor frecuencia en voces femeninas jóvenes.
El vocal fry corresponde al registro vocal más grave del ser humano, por debajo del registro modal y del falsete. Se produce cuando las cuerdas vocales se relajan, generando vibraciones irregulares y un sonido similar a un crujido o traqueteo al expulsar el aire en ráfagas. Este fenómeno se caracteriza por frecuencias fundamentales extremadamente bajas, alrededor de 70 Hz, dentro del rango audible humano que comienza en 20 Hz.