Este fin de semana, llevé a mi hija a ver Hoppers y GOAT. Ambas películas nos divirtieron, pero lo más llamativo fue la conversación que surgió después: "¿Por qué esa chica se convirtió en un castor?". Esa pregunta nos llevó a hablar sobre ecología, ansiedad y hasta el futuro del planeta. Se trata de un fenómeno conocido como imprinting —cuando el cine infantil deja una huella profunda en los más pequeños—.

Lo curioso es que ambas películas se estrenaron con solo tres semanas de diferencia, sin competir entre sí. Una protagonizada por un niño y la otra por una niña. Una sobre animales jugando al "roarball" y la otra sobre una niña que, para gestionar su ansiedad, entra en la conciencia de un castor animatrónico. Historias originales que, además, arrasaron en taquilla: ambas están entre las cinco películas más taquilleras del año.

Entonces, ¿por qué los grandes estudios no estrenan entre cuatro y siete películas infantiles al año? ¿Acaso no es un género con demanda probada y éxito asegurado?

El éxito de las películas familiares y animadas

Según el análisis del Entertainment Strategy Guy, las películas familiares y animadas dominan los primeros puestos de la taquilla. Lilo & Stitch, Zootopia 2 y The Minecraft Movie ocuparon los tres primeros puestos en su momento. Hace unos años, los artículos sobre cine se centraban en el terror, pero eran pocos los que defendían la necesidad de más estrenos familiares. Hoy, la situación parece haber empeorado: tras éxitos como Super Mario Bros. o Hoppers, los periodos sin películas infantiles en cines son cada vez más largos.

¿Y qué hay de Grogu y El Mandaloriano? Podría considerarse una opción para niños, pero dista mucho de ser un estreno pensado para ellos. La pregunta sigue en el aire: ¿dónde están las películas infantiles?

Un género con futuro, pero sin presencia

La escasez de estrenos infantiles no solo afecta a los niños, sino también a las familias que buscan opciones de ocio accesibles y de calidad. Películas como Hoppers o GOAT demuestran que hay público y que, además, estas historias pueden ser originales, diversas y rentables.

Los estudios argumentan que el mercado es impredecible, pero los datos muestran lo contrario: las películas infantiles y animadas suelen tener un rendimiento estable y atractivo. Entonces, ¿por qué no invertir más en este sector? Quizá sea el momento de que los grandes estudios reconsideren su estrategia y apuesten por un género que, claramente, tiene futuro.

Ejemplos de éxito reciente

  • Hoppers (2024): Animales jugando al "roarball". Protagonista masculino.
  • GOAT (2024): Una niña que se convierte en castor para gestionar su ansiedad. Protagonista femenina.
  • The Minecraft Movie (2024): Basada en el popular videojuego. Top 1 en taquilla.
  • Lilo & Stitch (2024): Remake del clásico de Disney. Top 3 en taquilla.
  • Zootopia 2 (2024): Secuela del éxito animado. Top 5 en taquilla.
"Las películas infantiles no son solo un negocio, son una necesidad cultural. Los niños merecen ver sus historias reflejadas en la gran pantalla con la misma frecuencia que los adultos". — Entertainment Strategy Guy