La Comisión Federal de Comunicaciones (FCC) de Estados Unidos aprobó ayer la venta de licencias de espectro de EchoStar a AT&T y a SpaceX, operadora de Starlink, por un valor total de 40.000 millones de dólares.

Las órdenes, emitidas por la Oficina de Telecomunicaciones Inalámbricas y la Oficina Espacial de la FCC, no sorprendieron a muchos, ya que el presidente de la agencia, Brendan Carr, había presionado a EchoStar para que vendiera las licencias.

El año pasado, Carr amenazó con revocar las licencias después de que SpaceX denunciara que la filial de EchoStar, Dish Network, «apenas utilizaba» el espectro para ofrecer servicios móviles a los consumidores estadounidenses.

Dish había obtenido una prórroga en los plazos para cumplir con sus obligaciones de despliegue de red durante la administración de Biden, una decisión que Carr criticó por considerarla demasiado laxa. Tras la amenaza de Carr, EchoStar, dirigida por Charlie Ergen, cerró acuerdos para vender licencias de espectro a SpaceX por 17.000 millones de dólares y a AT&T por 23.000 millones de dólares.