El quarterback novato de los Raiders, Fernando Mendoza, pasó casi todas sus jugadas universitarias en formación shotgun. Sin embargo, en la NFL, el escenario cambia radicalmente. Su primera experiencia jugando desde el centro durante el minicampamento de rookies supuso un importante ajuste.
«Lo más difícil es el trabajo de pies. Ya no estás atrás en el shotgun, sino que debes retroceder para ganar profundidad sin perder el timing ni descifrar la defensa», explicó Mendoza. «El énfasis está en los dos primeros pasos: recibir el balón y salir con rapidez y firmeza, manteniendo una buena movilidad».
El entrenador en jefe Klint Kubiak, el coordinador ofensivo Andrew Janocko y el entrenador de quarterbacks Mike Sullivan le han insistido en la importancia de esta adaptación. «La repetición bajo el centro será clave para ganar velocidad en los pies y eficiencia en las lecturas», añadió Mendoza.
El liniero Trey Zuhn, elegido en tercera ronda en el Draft provenientes de Texas A&M, ha sido quien más ha trabajado como center con Mendoza durante el minicampamento. Aunque Zuhn suele jugar en otras posiciones de la línea ofensiva, actualmente está adaptándose al puesto para la temporada regular, donde Tyler Linderbaum será el center titular. «En Texas A&M tampoco jugábamos mucho desde el centro, así que estos entrenamientos extra son muy valiosos», comentó Zuhn.
Esta transición es común entre los quarterbacks novatos, ya que muchas universidades operan casi exclusivamente con shotgun, mientras que en la NFL se espera que los mariscales de campo dominen también el juego desde el centro. Mendoza tiene ahora este objetivo como prioridad.