La multinacional china Geely ha alcanzado un acuerdo para comprar una línea de producción de Ford en su planta de Valencia (España). Según fuentes del sector, la compañía utilizará estas instalaciones para fabricar un nuevo vehículo de energía mixta basado en la plataforma Global Intelligent New Energy Architecture, la misma que sustenta modelos como el Galaxy A7 y el E5.
Aunque los detalles del acuerdo aún no son oficiales, la prensa especializada apunta a que el modelo en cuestión podría ser el EX2, un crossover eléctrico compacto cuyas dimensiones son 4,135 mm de largo, 1,805 mm de ancho y 1,570 mm de alto, con una batalla de 2,650 mm.
El EX2 podría ofrecerse con baterías de 30,1 kWh y 40,1 kWh, alcanzando autonomías de hasta 410 km según el ciclo CLTC. Además, contaría con un motor trasero que desarrollaría entre 58 kW (78 CV) y 85 kW (114 CV), según la versión.
¿Podría Ford producir su propia versión?
Las fuentes consultadas también sugieren que Ford podría lanzar su propia variante del modelo, basada en la misma plataforma. Esto abriría la puerta a que el nuevo vehículo sustituya al Puma, ya que ambos comparten un tamaño similar. Sin embargo, la compañía ha restado importancia al acuerdo, declarando a La Tribuna de Automoción que «siempre estamos en conversaciones con diversas empresas sobre distintos temas; a veces se materializan, otras no. Nada está finalizado».
Reacciones de las empresas
Por su parte, un portavoz de Geely Europa ha evitado hacer comentarios sobre «especulaciones», aunque fuentes del sector consideran que el acuerdo está «prácticamente cerrado».
«Ford sigue hablando del riesgo que suponen los fabricantes chinos, pero ahora parece que está colaborando con uno de ellos», señalan analistas.
Este movimiento refleja una estrategia cada vez más común en la industria, donde las alianzas entre fabricantes de diferentes regiones buscan optimizar recursos y acceder a nuevos mercados.