El secretario de Estado de Luisiana ha recibido más de 42.000 votos por correo para las primarias estatales, pero ahora no se contarán debido a una polémica decisión del gobernador republicano Jeff Landry. Su objetivo: complacer a Donald Trump mediante la anulación de miles de sufragios y la rediseñación de los distritos electorales.

El Tribunal Supremo de EE.UU. falló la semana pasada con una votación de 6-3 a favor de invalidar el mapa congresional de Luisiana, eliminando así el único distrito con mayoría negra y demócrata. Landry respondió suspendiendo las primarias para la Cámara de Representantes, inicialmente programadas para el 16 de mayo, y posponiéndolas al 15 de julio para implementar un nuevo mapa que favorezca a los republicanos.

Para cuando el gobernador anunció el cambio, ya se habían recibido más de 42.000 votos por correo, según informó el Louisiana Illuminator. Esta maniobra, considerada un intento descarado de manipular el resultado electoral, responde a las presiones de Trump, quien ha instado a los estados republicanos a redibujar sus distritos congresionales.

Ante esta situación, candidatos demócratas y defensores de los derechos civiles han instado a los votantes a seguir participando en las primarias, ya que la decisión de Landry enfrenta múltiples recursos legales. Mientras tanto, otras elecciones primarias del partido, como las de los dos escaños del Senado, se celebrarán según lo previsto el 16 de mayo.