La Universidad de Florida Central vivió un momento incómodo durante su ceremonia de graduación este año, cuando la ponente invitada, Gloria Caulfield, vicepresidenta de Alianzas Estratégicas de la empresa inmobiliaria Tavistock Development Company, fue recibida con abucheos y silbidos por parte de los estudiantes al defender el futuro de la inteligencia artificial (IA) en el mercado laboral.

Caulfield, que comenzó su discurso destacando que «vivimos en una era de cambios profundos», describió el auge de la IA como «la próxima Revolución Industrial». Sin embargo, su optimismo no fue compartido por los recién graduados, que respondieron con una lluvia de abucheos. La ponente, visiblemente sorprendida, se alejó del podio preguntando: «¿Qué ha pasado?», antes de reconocer que había «tocado un nervio».

El momento más revelador llegó cuando Caulfield afirmó: «Hace solo unos años, la IA no era un factor en nuestras vidas». Ante esta declaración, los estudiantes respondieron con gritos de aprobación y levantando los brazos, celebrando un pasado sin herramientas como ChatGPT. La ponente, nuevamente sorprendida, comentó con una risa nerviosa que el impacto de la IA en la sociedad parecía ser un tema «bipolar» para el público, una interpretación que no reflejaba la realidad de un auditorio claramente opuesto a su visión.

La tensión continuó cuando Caulfield añadió: «Ahora, las capacidades de la IA caben en la palma de nuestra mano», lo que provocó más abucheos. «¡Pasión!», exclamó ella, visiblemente incómoda. El vídeo, de apenas dos minutos, se volvió viral al mostrar la desconexión entre el discurso de Caulfield y la realidad de los estudiantes, muchos de los cuales enfrentan un mercado laboral cada vez más automatizado.

El rechazo a la IA entre los jóvenes

La reacción de los graduandos no es sorprendente si se analiza el contexto actual. Según encuestas recientes, el 48% de los jóvenes (Generación Z) cree que los riesgos de la IA para el empleo superan sus beneficios, según datos de Gallup. Además, un estudio de marzo reveló que los estadounidenses prefieren a la agencia de inmigración ICE antes que a la IA, reflejando un rechazo generalizado hacia esta tecnología.

Para los recién graduados, la automatización de puestos de entrada mediante IA no es una oportunidad, sino una amenaza. Empresas de diversos sectores están reemplazando roles básicos con herramientas de inteligencia artificial, lo que aumenta la incertidumbre sobre el futuro laboral de los nuevos profesionales.

«La brecha entre el optimismo de Caulfield y la realidad de los estudiantes es abismal. La IA no es el futuro que ellos imaginan», comentó un usuario en redes sociales.

¿Una comparación desafortunada?

Caulfield comparó el impacto de la IA con la Revolución Industrial, una analogía que muchos consideraron inapropiada. Históricamente, este período estuvo marcado por condiciones laborales precarias y desigualdades, algo que los jóvenes graduados no parecen dispuestos a repetir. La mención de términos como «Dickensiano» en redes sociales subrayó la falta de sensibilidad de su discurso.

El vídeo, que rápidamente se hizo viral, ha generado un debate sobre el papel de la IA en la educación y el empleo, así como sobre la desconexión entre las élites tecnológicas y la realidad de los trabajadores jóvenes.

Fuente: Futurism