Un futuro con robots en los aeropuertos
El futuro ya está aquí: la próxima vez que su equipaje de facturación sufra golpes, podría deberse a un robot. Desde mayo, Japón Airlines, en colaboración con GMO AI & Robotics, comenzará a probar robots humanoides para asistir a los operarios de equipaje en el aeropuerto de Haneda (Tokio).
La iniciativa busca, a largo plazo, paliar la escasez de mano de obra en un sector con alta demanda. Aunque el proyecto se extenderá hasta 2028, su eficacia real aún genera dudas.
Una demostración más mediática que funcional
Durante una presentación ante los medios, uno de los robots de la empresa china Unitree simuló empujar —o más bien rozar— un contenedor metálico lleno de maletas hacia un avión. Sin embargo, el movimiento real lo realizaba una cinta transportadora: el robot no aportó ninguna ayuda real.
Pese a ello, el autómata, aparentemente inconsciente de su falta de utilidad, saludó con la mano a su compañero humano, quien respondió con un pulgar arriba. La escena, más cercana a un espectáculo que a una prueba técnica, deja en entredicho las capacidades reales de estos dispositivos.
Un reto en uno de los aeropuertos más transitados del mundo
Haneda, que atiende a más de 60 millones de pasajeros al año, es uno de los aeropuertos más congestionados del planeta. Un error en el manejo de equipajes podría traducirse en pérdidas millonarias, retrasos en vuelos o daños en las maletas de los viajeros.
Además, los operarios humanos de Haneda gozan de una reputación envidiable por su meticulosidad y trato cuidadoso con el equipaje. Su reputación contrasta con casos en otros aeropuertos, donde las maletas frágiles suelen tratarse como sacos de arena.
¿Podrán los robots hacer frente a la demanda turística?
Japón recibió siete millones de turistas en los dos primeros meses de 2024, una cifra que exige mayor eficiencia en los aeropuertos. Aunque los robots podrían aliviar la carga de trabajo, su implementación aún es incierta.
«Aunque los aeropuertos parecen altamente automatizados, sus operaciones internas aún dependen en gran medida de la mano de obra humana y enfrentan graves carencias laborales».
¿Éxito o fracaso? El tiempo lo dirá
La prueba de los robots humanoides en Haneda será un examen bajo presión. Si bien existen precedentes de fallos espectaculares en robótica, el proyecto apuesta por integrar tecnología para optimizar procesos en un entorno de alta exigencia.
Mientras tanto, los viajeros deberán esperar para ver si estos autómata logran mejorar —o empeorar— la experiencia en el aeropuerto.