La noche del sábado, Weijia Jiang, presidenta de la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca y corresponsal sénior de CBS News, anunció la cancelación de la tradicional cena anual tras un tiroteo registrado en el hotel Washington Hilton. En un mensaje cargado de orgullo profesional, Jiang destacó:

"Cuando hay una emergencia, los periodistas corremos hacia la crisis, no nos alejamos de ella. Os vi a todos informando, y eso es lo que hacemos".

Menos de una hora después, Jiang, aún vestida con su traje de gala, se encontraba en la primera fila de la sala de prensa de la Casa Blanca, cuestionando al presidente Donald Trump sobre el incidente. La cena de los corresponsales, un evento emblemático en Washington, suele ser una velada de confraternización entre la prensa y las figuras políticas. Sin embargo, en los últimos años ha sido objeto de críticas por la aparente cercanía entre ambos sectores.

Este año, la invitación a Trump generó polémica, ya que muchos periodistas consideraban inapropiado celebrar la Primera Enmienda con alguien que ha atacado sistemáticamente a la prensa. Cientos de profesionales exigieron a la asociación que tomara una postura firme contra el expresidente.

Lo que quedó grabado en la memoria colectiva no fueron los brindis ni las risas, sino la rapidez con la que los reporteros actuaron ante la crisis. Las pantallas de CNN mostraron cómo el ambiente distendido del evento se transformó en un informativo de emergencia en cuestión de segundos. El presentador John Berman admitió:

"Para ser transparentes, no sabemos qué está ocurriendo dentro. Solo hemos oído ruidos fuertes".

Brian Stelter, utilizando su teléfono móvil, retransmitió en directo desde el interior del salón:

"Oí un sonido fuerte, pensé que podrían ser platos rompiéndose".
Berman le respondió:
"Sois nuestros ojos y oídos".

Mientras tanto, Kaitlan Collins, conectada en directo desde el salón con su teléfono, recibió información de un agente del Servicio Secreto: había un tirador en el vestíbulo y el sospechoso estaba muerto, aunque las primeras versiones siempre son inciertas. Wolf Blitzer, por su parte, describió en primera persona cómo vivió el momento:

"Fue un instante aterrador, tanto para mí como para quienes estaban cerca".

La cadena CNN destacó el papel crucial de los periodistas en la cobertura del suceso. Berman agradeció a Blitzer:

"Tenemos suerte de contar con un reportero como tú, que fue testigo directo de lo ocurrido. Nos has dado los detalles más precisos hasta ahora".

Mientras Collins y otros se dirigían a la Casa Blanca para cubrir la rueda de prensa de Trump, colegas como Corbin Bolies, de TheWrap, compartían su perspectiva en redes sociales. Bolies había asistido a varias fiestas previas en el Hilton antes de trasladarse a la celebración organizada por Substack, ubicada a pocos metros del lugar del incidente.

Fuente: The Wrap