La Cámara de Representantes de Illinois ha dado un paso clave para retener a los Chicago Bears en el estado. Con una votación de 78 votos a favor y 32 en contra, los legisladores aprobaron un proyecto de ley que establece incentivos fiscales para que el equipo construya su nuevo estadio en un terreno propiedad del club en Arlington Heights.

La propuesta permite a los Bears evitar el pago de impuestos tradicionales sobre la propiedad, a cambio de realizar pagos negociados, que probablemente serán significativamente inferiores. Ahora, el Senado de Illinois deberá evaluar el proyecto antes de que pueda convertirse en ley.

Este tipo de exenciones fiscales es una forma de destinar fondos públicos a proyectos de infraestructura deportiva sin desviar directamente fondos ya existentes. En lugar de recibir ingresos por impuestos, el estado recibiría pagos reducidos por parte del equipo.

Según Christopher Placek, del Arlington Daily Herald, el proyecto de ley, que ha crecido de 38 a 376 páginas, es solo una de las medidas necesarias para convencer a los Bears de que no abandonen Illinois. El equipo ha dejado claro que tomará una decisión sobre su futuro en el estado a principios del verano.

Aunque la amenaza de mudanza a Indiana ha acelerado las negociaciones, aún no está claro si los Bears realmente abandonarían Illinois. Una encuesta reciente del Chicago Tribune reveló que solo el 38% de los aficionados apoyarían al equipo si se marchara, y un 15% cambiaría su lealtad a otro club.

Para muchos seguidores, los equipos deportivos son como miembros de la familia. Independientemente de sus decisiones, siguen siendo parte de la comunidad, y las amenazas de marcharse rara vez se materializan. Sin embargo, en este caso, la posibilidad de perder a los Bears ha servido como un incentivo para que Illinois actúe con rapidez.

Por ahora, la opción de Indiana parece estar diseñada para romper el bloqueo en las negociaciones en Illinois, y hasta el momento, parece estar dando resultados.