El uso de inteligencia artificial (IA) se ha extendido rápidamente en el ámbito legal, tanto entre profesionales con experiencia como entre principiantes. Muchos recurren a herramientas como ChatGPT para elaborar argumentos más convincentes en los tribunales, incluso cuando algunos de estos planteamientos resultan ser falsos o exagerados.
El pasado mes, el prestigioso bufete Sullivan Cromwell se vio obligado a disculparse ante un juez por presentar un documento legal con nombres de casos inventados, citas falsas y referencias incorrectas al Código de Quiebras de EE.UU. en un caso relacionado con una presunta estafa en Camboya, que el demandado niega. «Lamentamos profundamente lo ocurrido», declaró la firma en una carta dirigida al magistrado.
Pero Sullivan Cromwell no es el único caso. En 2025, un abogado británico presentó 18 citas ficticias de jurisprudencia en un total de 45 referencias durante un juicio en el Tribunal Superior del Reino Unido. En otro caso disciplinario del mismo año, un letrado utilizó IA para preparar una audiencia e intentó ocultar citas fabricadas. Uno de los ejemplos más conocidos es el caso Mata vs. Avianca (2023), en el que un abogado empleó ChatGPT para redactar un escrito basado en precedentes judiciales inexistentes.
Los efectos de la IA en el sistema judicial también se reflejan en datos recientes. Un estudio reciente revela que los tribunales federales de EE.UU. están experimentando un aumento significativo en su carga de trabajo. Según Anand Shah, investigador del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) y autor principal del estudio, «la proporción de demandantes sin representación legal en casos civiles se ha mantenido en torno al 11% durante años, pero tras la llegada de la IA, este porcentaje ha subido hasta el 18%».
Shah y su coautor, Joshua Levy de la Universidad del Sur de California, analizaron una muestra aleatoria de 1.600 presentaciones judiciales de los últimos ocho años. Descubrieron que el texto generado por IA pasó de «prácticamente un 0%» antes de la popularización de los modelos generativos a alrededor del 18% a principios de 2026. «Quedamos asombrados», confesó Shah.
Al profundizar en los expedientes, los investigadores observaron que el aumento se concentraba en tipos de casos más simples y repetitivos, como reclamaciones de consumo o disputas contractuales, en lugar de áreas técnicas como patentes o derecho bursátil. Shah sugiere que esto podría indicar que la IA está facilitando el acceso a la justicia para personas que antes no se atrevían a presentar demandas, al simplificar la generación de argumentos legales y documentos básicos.
Aunque las evidencias anecdóticas apuntan a que la avalancha de casos generados por IA está empezando a saturar el sistema judicial, Shah señala que los datos aún no reflejan un impacto total. «Los casos no se resuelven ni más rápido ni más lento, lo cual es sorprendente», afirma. Sin embargo, advierte que el intercambio de escritos entre las partes está aumentando, lo que ha incrementado en un 158% el número de presentaciones que los jueces deben revisar.