La selección de víctimas: ojos azules como criterio de preferencia

En los archivos del Departamento de Justicia de EE.UU., conocidos como la Epstein Library, aparece una búsqueda recurrente: "Ojos azules". Los resultados son cientos. Agentes de su red internacional enviaban fotos y descripciones de jóvenes de ojos azules, potenciales víctimas para sus residencias en distintas ubicaciones.

Uno de los correos, con el nombre redactado, detallaba:

"Vi a dos mujeres rubias, delgadas y de ojos azules de 21 años en Mónaco el fin de semana pasado. Les pedí sus currículos".

Otro mensaje señalaba:

"Intenta salir de su pueblo pequeño para ir a Moscú; su inglés no es bueno. Podría ser divertida para París, ojos azules".

Una víctima de Epstein describió en su diario cómo fue seleccionada por su color de ojos:

"¿Pool genético superior? ¿Por qué yo? No tiene sentido. ¿Por qué mi color de pelo y mis ojos?"
La joven asociaba la visión de Epstein con ideologías nazi, calificando su mentalidad como "similar a la de los nazis".

Epstein, que también tenía ojos azules, no solo prefería a sus víctimas por este rasgo, sino también a las personas que financiaba. En un correo, presumía:

"Todos mis beneficiarios tienen ojos azules".

En el vestíbulo de su mansión en Manhattan, exhibía un marco con docenas de ojos prostéticos azules, un símbolo macabro de su obsesión.

Conexiones con Silicon Valley: eugenesia y manipulación genética

Más allá de su red de tráfico, los archivos de Epstein revelan un interés obsesivo por vincular la inteligencia con rasgos físicos como el color de ojos. Enviaba enlaces a sus contactos preguntando si los ojos azules eran señal de mayor inteligencia o genialidad.

Entre sus registros aparece una lista de científicos y líderes tecnológicos con ojos azules, que incluía a Elon Musk, Peter Thiel y Ray Kurzweil (de Google). El documento anotaba:

"Total: 70 personas. Ojos azules: 41. No claros (pueden ser azules, pero no seguros)".

Aunque aparecer en estos archivos no implica actividad ilegal, sí expone una red de contactos que compartía ideas sobre eugenesia, control poblacional y manipulación genética.

En sus conversaciones, discutían sobre:

  • Engendrar bebés diseñados genéticamente.
  • Modificar el impulso sexual de las mujeres.
  • Eliminar a ancianos, enfermos y personas en situación de pobreza.
  • Crear una élite de humanos superinteligentes capaces de fusionarse con máquinas.

Epstein y el futuro de la tecnología: una visión distópica

En 2002, dos décadas antes del lanzamiento de ChatGPT, Epstein organizó una cumbre de inteligencia artificial en su isla del Caribe. Desde entonces, mantuvo contacto cercano con una red de científicos, académicos y líderes tecnológicos, en su mayoría hombres, con los que compartía estas ideas.

Su círculo no era un grupo aislado, sino parte de una corriente más amplia que se extiende por las universidades más prestigiosas, las empresas más poderosas de Silicon Valley y la industria tecnológica. Una visión donde la tecnología no solo sirve para innovar, sino para redefinir la humanidad bajo criterios de selección genética y supremacía intelectual.

Los archivos de Epstein no solo revelan sus crímenes, sino también cómo ciertas ideologías oscuras han permeado en los círculos de poder tecnológico, normalizando discursos que mezclan avances científicos con una peligrosa obsesión por el control y la perfección humana.

Fuente: Coda Story