Un juez federal de Florida ha desestimado la demanda por difamación presentada por la periodista y activista conservadora Laura Loomer contra el presentador Bill Maher. En su sentencia, el juez James S. Moody Jr. (Tribunal de Distrito Medio de Florida) concluyó que los comentarios de Maher en su programa Real Time, aunque ofensivos, no cumplían con los requisitos legales para ser considerados difamatorios.

Loomer, conocida por su postura conservadora y su activismo en redes sociales, demandó a Maher tras unos comentarios realizados el 13 de septiembre de 2024. En ellos, Maher insinuó que Loomer mantenía una relación sexual con Donald Trump, un hombre casado, sugiriendo que podría ser la respuesta a su famosa pregunta: «¿Quién se está acostando con Trump?».

El tribunal determinó que, aunque los comentarios eran falsos y potencialmente dañinos, no cumplían con el estándar legal de dolo o negligencia grave por parte de Maher. Además, el juez destacó que Loomer, debido a su perfil público y controvertido, ya estaba expuesta a críticas y que los comentarios no afectaron significativamente su reputación profesional.

El contexto de las declaraciones

En el programa, Maher declaró: «Creo que quizá Laura Loomer esté en una relación arreglada para influir en las elecciones, porque está muy cerca de Trump. Tiene 31 años y se parece al tipo de mujer que le gusta. Hace unos años hicimos un editorial sobre quién se estaba acostando con Trump… No era nadie. Lleva demasiado tiempo como un perro y no es Melania. Creo que esta semana quizá tengamos la respuesta. Puede que sea Laura Loomer».

Loomer argumentó que estas declaraciones la acusaban falsamente de adulterio y dañaban su reputación como profesional y activista. Sin embargo, el tribunal consideró que, dado su historial público de declaraciones controvertidas —como su apoyo al nacionalismo blanco, su islamofobia declarada y su defensa de la jerarquía biológica entre géneros—, los comentarios de Maher no añadían un daño adicional significativo.

El historial público de Loomer

En su libro Loomered: How I Became the Most Banned Woman in the World (2021), Loomer reconoció que sus opiniones la habían llevado a ser bloqueada en numerosas plataformas sociales. Además, en su testimonio, admitió que su relación con Trump era más cercana de lo que inicialmente se creía: declaró haber visitado Mar-a-Lago entre 20 y 30 veces para eventos políticos y haber mantenido al menos 10 o 15 reuniones privadas con el expresidente.

En agosto de 2023, Loomer compartió en redes sociales un vídeo en el que aparecía abrazando a Trump en el Trump National Golf Club de Bedminster. En las grabaciones, Trump le decía a su secretario: «Me encanta esta chica», y la invitaba a su suite privada. Loomer también afirmó que, tras esta reunión, Trump le habría ofrecido un puesto en su campaña, oferta que finalmente fue retirada por sus asesores debido a las posibles repercusiones negativas por su historial de declaraciones polémicas.

La decisión judicial

El juez Moody concluyó que, aunque los comentarios de Maher eran falsos y ofensivos, no cumplían con el requisito de dolo o negligencia grave necesario para una demanda por difamación. Según la ley, para que un comentario sea considerado difamatorio, debe demostrarse que el autor actuó con la intención de dañar o con una negligencia extrema al verificar los hechos.

Además, el tribunal señaló que Loomer, como figura pública, ya estaba acostumbrada a la controversia y que los comentarios de Maher no alteraron significativamente su situación profesional o personal. Por ello, la demanda fue desestimada en su totalidad.

«Los comentarios de Maher, aunque pueden considerarse groseros o irrespetuosos, no alcanzan el umbral legal para ser considerados difamatorios bajo la Primera Enmienda», escribió el juez Moody en su sentencia.

Fuente: Reason