El mercado de coches clásicos y de colección no es exclusivo de las generaciones mayores. Aunque los baby boomers y la Generación X siguen dominando este sector, los jóvenes de la Generación Z (nacidos entre 1997 y 2012) están ganando terreno con gustos muy distintos. Según datos de seguros analizados por Hagerty, estos entusiastas representan alrededor del 10% del mercado, una cifra que, aunque menor en volumen, destaca por su preferencia por modelos únicos y accesibles.
Mientras que los millennials (nacidos entre 1982 y 1996) ya duplican su presencia en el mercado, con un 20%, la Generación Z se inclina por vehículos que reflejan su identidad: compactos, económicos y con un fuerte componente cultural, especialmente de la escena JDM (Japanese Domestic Market). Tres de los cinco modelos más solicitados por estos jóvenes no se comercializaron oficialmente en Estados Unidos, sino que llegaron bajo la normativa de importación de vehículos con más de 25 años.
Los 5 coches favoritos de la Generación Z
1. Honda Beat
Pequeño, ágil y con un diseño que desafía las convenciones, el Honda Beat es un kei car japonés que encaja perfectamente en el gusto de los jóvenes coleccionistas. Su motor de tres cilindros, su interior llamativo (a menudo con estampados de cebra) y su precio asequible —rara vez supera los cuatro dígitos— lo convierten en una opción irresistible. Además, su aceleración de 0 a 100 km/h en 13 segundos recuerda a los conductores que, pese a su tamaño, es un coche de carreras en miniatura.
2. Toyota Celsior (Lexus LS en otros mercados)
Aunque muchos no reconozcan el nombre Toyota Celsior, su versión de lujo, el Lexus LS, es un ícono global. Sin embargo, los jóvenes coleccionistas se sienten atraídos por el modelo original japonés, más económico y con un diseño que evoca la elegancia de los años 90. Su tamaño imponente y su prestigio como precursor de la línea Lexus lo convierten en un objeto de deseo para esta generación.
3. Nissan Skyline R32
El Nissan Skyline R32 es sinónimo de velocidad y cultura automotriz japonesa. Popularizado por películas, videojuegos y competiciones, este modelo de los años 90 es uno de los más icónicos del mercado JDM. Su motor turbo, su diseño agresivo y su legado en el mundo del tuning lo hacen imprescindible para los jóvenes entusiastas que buscan un coche con historia y personalidad.
4. Mazda MX-5 (Miata) primera generación
El Mazda MX-5, conocido como Miata en algunos mercados, es el roadster más vendido de la historia. Su primera generación, lanzada en 1989, sigue siendo un referente para la Generación Z por su simplicidad, bajo mantenimiento y capacidad para ofrecer una experiencia de conducción pura. Su diseño retro y su precio accesible lo convierten en una opción ideal para coleccionistas principiantes.
5. Subaru Impreza WRX
El Subaru Impreza WRX es otro de los modelos favoritos de la Generación Z, gracias a su motor turbo, tracción integral y su asociación con el mundo de los rallys. Su diseño robusto y su rendimiento lo han convertido en un clásico moderno, especialmente entre los jóvenes que buscan un coche con carácter deportivo y capacidad para aventuras.
¿Por qué estos modelos atraen a la Generación Z?
La preferencia de la Generación Z por estos vehículos no es casualidad. Más allá de su valor como objetos de colección, estos coches representan:
- Accesibilidad: La mayoría de estos modelos tienen precios asequibles, lo que los hace más accesibles que otros clásicos.
- Cultura JDM: La fascinación por los coches japoneses no disponibles en EE.UU. refleja el interés de esta generación por la cultura pop, los videojuegos y el tuning.
- Experiencia de conducción: Modelos como el Honda Beat o el Mazda MX-5 ofrecen una conexión directa con el conductor, algo que los coches modernos, con sus sistemas de asistencia, no siempre proporcionan.
- Identidad generacional: Estos coches permiten a los jóvenes expresar su individualidad y su gusto por lo retro, lo único y lo auténtico.
«La Generación Z no busca solo un coche clásico, sino una declaración de estilo y una conexión emocional con la automoción», explica un experto en el sector.
Aunque su presencia en el mercado aún es minoritaria, el interés de la Generación Z por estos modelos demuestra que el futuro del coleccionismo automovilístico está en manos de una generación que valora la autenticidad, la cultura y la experiencia sobre el lujo convencional.