La industria tecnológica ha registrado esta semana un notable aumento en la captación de fondos, con inversiones en áreas clave como centros de datos, robótica y soluciones energéticas sostenibles. Tras una semana más tranquila en cuanto a acuerdos, el capital fluye hacia proyectos innovadores que prometen revolucionar distintos sectores.

Inversiones destacadas en centros de datos y robótica

Entre los anuncios más relevantes figura la ronda de financiación de Panthalassa, una startup de energía undimotriz que ha recaudado 140 millones de dólares liderada por Peter Thiel. Su objetivo es realizar computación de inferencia con IA en el mar, utilizando nodos alimentados por el movimiento de las olas.

Además, dos empresas han obtenido fondos para mejorar la infraestructura de respaldo energético en centros de datos: Nyobolt y Skeleton Technologies. Estas compañías desarrollan soluciones avanzadas para garantizar la continuidad del servicio en entornos críticos.

Por otro lado, Moment Energy ha cerrado una ronda de 40 millones de dólares para impulsar sistemas de baterías de vehículos eléctricos de segunda vida, una alternativa sostenible que gana terreno en el mercado.

Nyobolt: la revolución de las baterías ultrarrápidas

Nyobolt, con sede en Cambridge (Reino Unido), se ha convertido en la última startup de baterías en alcanzar una valoración de 1.000 millones de dólares. Su tecnología, derivada de investigaciones de la Universidad de Cambridge, se basa en una química modificada de iones de litio que incorpora un ánodo de óxido de niobio y wolframio.

Esta innovación permite cargar las baterías al 80% en menos de cinco minutos, con una vida útil diez veces superior a las baterías tradicionales de iones de litio. Además, elimina el riesgo de incendio, un problema recurrente en este tipo de dispositivos.

La empresa ha cerrado una ronda Serie C de 60 millones de dólares, impulsada por su rápido crecimiento comercial. Los ingresos se han multiplicado por cinco en el último año, gracias a la adopción de su tecnología por parte de clientes en los sectores de robótica y centros de datos. Symbotic, especializada en robótica autónoma, ha liderado esta ronda.

Hasta ahora, Symbotic utilizaba supercondensadores para alimentar sus robots, pero las baterías de Nyobolt ofrecen seis veces más capacidad energética en un formato más ligero. Esto permite a los robots de almacén operar sin interrupciones en cadenas de suministro de grandes retailers como Walgreens, Target y Kroger.

Expansión hacia los centros de datos y mercados emergentes

Nyobolt también está explorando el mercado de los centros de datos, donde su tecnología podría convertirse en una solución clave para gestionar picos de demanda energética en cargas de trabajo de inteligencia artificial. Además, ofrece una alternativa de respaldo temporal ante posibles cortes de suministro.

A pesar de no tener clientes confirmados en centros de datos en EE.UU., la empresa ha firmado un acuerdo no vinculante con el estado indio de Rajastán para desplegar más de 100 megavatios de infraestructura de centros de datos y gestión energética fuera de la red, como parte de su estrategia de expansión en el país.

Curiosamente, el comunicado de prensa no menciona planes para vender su tecnología a fabricantes de vehículos eléctricos, aunque este ha sido un objetivo prioritario en el pasado. En verano de 2023, el vicepresidente ejecutivo Ramesh Narasimhan declaró a la BBC que esperaba que las baterías de Nyobolt «transformaran la experiencia de poseer un vehículo eléctrico». Aunque su tecnología sí permite cargas extremadamente rápidas, su enfoque actual parece centrarse en aplicaciones industriales y de infraestructura.

Otros avances en energía y materiales sostenibles

El sector también ha visto inversiones en la reactivación de la producción nacional de magnesio en EE.UU., un material clave para múltiples industrias. Además, Terra CO2, una startup de cemento verde, ha recibido financiación en un momento en que el sector de la construcción busca alternativas más ecológicas.

Estas iniciativas reflejan un creciente interés por soluciones tecnológicas que no solo mejoren la eficiencia, sino que también reduzcan el impacto ambiental en sectores tradicionales.