La Universidad de Michigan acusa a la autoridad local de discriminación ilegal
La Universidad de Michigan ha presentado una amenaza legal contra la Autoridad de Servicios Públicos de Ypsilanti (YCUA), tras la aprobación de una moratoria de 365 días que impide el suministro de agua a centros de datos de gran escala en la zona. Según la denuncia, esta medida es «ilegalmente discriminatoria» y vulnera los derechos del proyecto conjunto con el Laboratorio Nacional Los Alamos.
El centro, valorado en 1.200 millones de dólares y con una superficie de 220.000 pies cuadrados, tiene como objetivo albergar investigación nuclear y desarrollo de inteligencia artificial. La moratoria, aprobada el 22 de abril, busca evaluar el impacto ambiental y el uso sostenible del agua antes de autorizar nuevos proyectos.
Cronología del conflicto
- 21 de abril: La Universidad de Michigan envía una carta legal a la YCUA, un día antes de la votación sobre la moratoria.
- 22 de abril: La YCUA aprueba la moratoria de un año para el suministro de agua a centros de datos.
- Reacción de la universidad: Considera la medida «discriminatoria» y advierte de posibles acciones legales si no se revierte.
Argumentos de la Universidad de Michigan
En su escrito, la universidad sostiene que la moratoria carece de base legal, ya que no existe evidencia de limitaciones en la capacidad de suministro de agua de la YCUA. Además, señala que el proyecto no afectaría la disponibilidad de recursos hídricos, ya que el consumo diario estimado (200.000 galones) está dentro de los 8-10 millones de galones que la autoridad gestiona diariamente.
«La moratoria es ilegal porque no está vinculada a necesidades reales de capacidad, salud pública o financiación. Los tribunales no avalarían esta medida», afirma el documento obtenido por 404 Media.
La universidad también argumenta que la moratoria perjudica específicamente a los centros de datos, lo que la convierte en una medida «pretextual y discriminatoria».
Respuesta de la YCUA
Luther Blackburn, director ejecutivo de la YCUA, declaró a 404 Media que la entidad está realizando estudios para evaluar el impacto ambiental y la sostenibilidad del agua, tal como exige la moratoria. Aunque no quiso comentar sobre posibles litigios, confirmó haber recibido la comunicación legal de la universidad.
«La YCUA actúa conforme a las mejores prácticas del sector y la ley al imponer esta moratoria», afirmó Blackburn. «Estamos trabajando en una solicitud de propuestas para completar las investigaciones requeridas».
Impacto económico y ambiental
Según declaraciones previas de Sean Knapp, director de operaciones de servicios de la YCUA, la incorporación del centro de datos como cliente mejoraría la eficiencia y reduciría costes globales para la autoridad. «Actualmente operamos por debajo de nuestra capacidad. Este proyecto ayudaría a distribuir mejor los costes», explicó en 2023.
Sin embargo, la universidad insiste en que la moratoria no solo es innecesaria, sino que perjudica a un proyecto de interés estratégico para la defensa nacional y la innovación tecnológica.
¿Qué sigue?
La Universidad de Michigan ha advertido que, de no revocarse la moratoria, recurrirá a todas las vías legales disponibles para defender sus intereses. Mientras tanto, la YCUA continúa con los estudios ambientales y de capacidad, sin ofrecer más detalles sobre posibles negociaciones.