Siete familias de víctimas del tiroteo en la escuela secundaria de Tumbler Ridge, en la Columbia Británica (Canadá), han presentado una demanda contra OpenAI. Los demandantes alegan que la empresa no alertó a las autoridades canadienses sobre los mensajes violentos del atacante, a pesar de haber sido advertida por sus propios sistemas de moderación.

El caso se centra en Jesse Van Rootselaar, de 18 años, quien en febrero de 2025 asesinó a su madre y a su hermanastro antes de dirigirse a la escuela con un rifle modificado. Allí, abrió fuego contra estudiantes y profesores, dejando cinco menores y un docente muertos, además de 27 heridos. El atacante se suicidó tras el suceso. Los demandantes describen a ChatGPT como un "cómplice" en la masacre.

Según documentos judiciales, los sistemas automatizados de OpenAI detectaron en junio de 2024 conversaciones de Van Rootselaar sobre violencia masiva. Los revisores humanos de la empresa consideraron que representaba una amenaza inminente y recomendaron notificar a las autoridades. Sin embargo, los ejecutivos de OpenAI optaron por desactivar la cuenta del usuario sin alertar a la policía.

Los demandantes argumentan que esta decisión fue motivada por intereses comerciales, especialmente por el posible impacto negativo en la valoración de la empresa de cara a su salida a bolsa (IPO). Las familias exigen que OpenAI rinda cuentas por "diseñar un producto peligroso, ignorar las advertencias de su equipo de seguridad, no notificar a las autoridades y priorizar los beneficios sobre la vida de los niños de Tumbler Ridge".

Entre los demandantes se encuentran las familias de las seis víctimas mortales: Ezekiel Schofield (13 años), Zoey Benoit (12), Ticaria "Tiki" Lampert (12), Abel Mwansa Jr. (12), Kylie Smith (12) y Shannda Aviugana-Durand (39 años). También figura la familia de Maya Gebala, una niña de 12 años que sobrevivió al ataque con graves lesiones cerebrales y permanece en estado crítico.

Esta no es la primera demanda contra OpenAI en relación con el caso. En marzo, la familia de Gebala presentó una demanda en Canadá, que ahora queda superada por esta nueva acción legal en Estados Unidos. Los abogados de las víctimas insisten en que OpenAI tenía la obligación legal y moral de actuar ante las señales de alerta.

"OpenAI eligió proteger sus intereses económicos en lugar de la vida de los niños de Tumbler Ridge. Su inacción permitió que un asesino planeara y ejecutara una de las peores masacres escolares de la historia reciente", declaró uno de los abogados de las familias.

El caso reabre el debate sobre la responsabilidad de las empresas tecnológicas en la prevención de la violencia y la protección de los usuarios más vulnerables. OpenAI aún no ha emitido un comunicado oficial sobre las demandas presentadas.

Fuente: Futurism