Un grupo de políticos internacionales ha enviado una carta a David Ellison, CEO de Paramount Global, para advertirle sobre los riesgos regulatorios que enfrenta la fusión con Warner Bros. Discovery (WBD). La adquisición, impulsada por Paramount-Skydance, será sometida a un exhaustivo escrutinio en Estados Unidos y la Unión Europea.

La misiva está encabezada por el congresista Sam Liccardo (CA-16) y la congresista Deborah Ross (NC-02), e incluye a figuras como Nathalie Loiseau (Francia), Brando Benifei (Italia) y Andreas Schwab (Alemania). En el documento, los firmantes cuestionan las declaraciones públicas que sugieren que la operación recibirá una aprobación rápida, calificándolas de "prematuras".

Los líderes destacan que la aprobación de los accionistas no determina el resultado de las revisiones regulatorias, que deben evaluar aspectos como competencia, seguridad nacional, independencia editorial y pluralismo mediático. Según advierten, si la transacción no cumple con los requisitos legales, podría reducir la competencia en mercados interconectados, como la producción cinematográfica, la distribución teatral y los servicios de streaming.

El texto subraya que tanto la Comisión Europea como el Parlamento Europeo analizarán en profundidad factores como la definición de mercado, los umbrales de cuota, la sustituibilidad de clientes y los efectos de la integración vertical. Además, los firmantes expresan inquietudes sobre la financiación extranjera, especialmente fondos soberanos de países como Emiratos Árabes Unidos, Catar y Arabia Saudí, vinculados a inversores en la operación.

Estas aportaciones, según el documento, "plantean serias dudas" sobre seguridad nacional, independencia editorial y posible influencia de Estados extranjeros. También se menciona el riesgo de revisión por parte del Comité de Inversión Extranjera de EE.UU. (CFIUS).

Otro punto clave es la pluralidad mediática. Los políticos exigen garantías para que las decisiones editoriales no dependan de intereses de accionistas, especialmente inversores de terceros países. La carta concluye con un llamado a la transparencia:

"La confianza pública requiere un proceso riguroso y transparente. Cualquier sugerencia de que la transacción ha superado los obstáculos regulatorios es falsa. Instamos a evitar expectativas artificiales que puedan generar litigios prolongados o desinformar a los mercados".

Los firmantes esperan un "compromiso activo" en este asunto, incluyendo testimonios y audiencias ante los comités correspondientes en EE.UU. y la UE. La fusión, que ya enfrenta un "amplio conjunto de procesos regulatorios", podría retrasarse significativamente si no supera estos escollos.

Fuente: The Wrap