El delantero brasileño Raphinha, estrella del FC Barcelona, llega al Mundial 2026 como un jugador transformado. Tras consolidarse como uno de los mejores extremos del mundo, el jugador de 27 años será determinante para que Brasil rompa su sequía de títulos mundiales, que se prolonga desde 2002.

Con una intensidad y un ritmo de trabajo que pocos delanteros pueden igualar, Raphinha no solo destaca por su calidad técnica y su capacidad goleadora, sino también por su entrega en cada partido. Su evolución en el Barça durante la temporada 2024-25 —34 goles y 25 asistencias, además de un triplete doméstico— lo consolidó como figura indiscutible bajo las órdenes de Hansi Flick.

«Nunca había tenido un jugador como él», declaró el entrenador alemán, quien lo nombró MVP de LaLiga. Aunque no logró el Balón de Oro 2025, Raphinha demostró una confianza inquebrantable:

«Me considero el mejor. Si hubiera ganado la Champions, habría sido el primero en la votación»

Esta autoconfianza, unida a su versatilidad para jugar tanto por banda como de mediapunta, lo convierte en un jugador impredecible para cualquier defensa. Su capacidad para presionar, recuperar balones y generar superioridad numérica en ataque lo diferencia de otros delanteros brasileños, más asociados tradicionalmente al regate y la creatividad pura.

En su primera participación en un Mundial, en Qatar 2022, Raphinha no logró marcar, y Brasil cayó eliminada en cuartos de final ante Croacia. Ahora, con Carlo Ancelotti al frente de la Seleção, el jugador buscará redimirse y aportar ese plus de experiencia y liderazgo que necesita un equipo que, pese a no ser favorito, cuenta con un plantel repleto de talento.

Con solo 27 años y en la plenitud de su carrera, Raphinha afronta el Mundial 2026 como una de las grandes apuestas de Brasil para recuperar el cetro mundial. Su combinación de velocidad, técnica y mentalidad ganadora podría ser clave para que la Canarinha vuelva a escribir su nombre en la historia del fútbol.

Fuente: SB Nation