La estrategia de la NFL para aumentar sus ingresos con sus socios de radiodifusión ha llevado a uno de ellos a buscar apoyo directo en la Casa Blanca. Según el Wall Street Journal, el magnate Rupert Murdoch, propietario de Fox, advirtió al presidente Donald Trump durante una cena en febrero que, si la liga vende más partidos a plataformas de streaming, "destruiría las cadenas de televisión tradicionales".

Desde entonces, la NFL ha enfrentado un escrutinio sin precedentes por parte de distintas instituciones federales. El Congreso, la FCC y el Departamento de Justicia han ejercido presión sobre la liga, que ahora busca respuestas.

Según el informe, esta situación llevó al comisionado Roger Goodell a expresar su preocupación al jefe de Gabinete de la Casa Blanca, Susie Wiles —hija del legendario comentarista Pat Summerall—, en abril. Goodell aseguró estar dispuesto a demostrar que el modelo mediático de la NFL es el más justo entre las grandes ligas deportivas estadounidenses.

También se ha informado que Trump mantuvo conversaciones recientes con Robert Kraft, dueño de los New England Patriots.

La NFL contraataca con cifras

Tras recibir múltiples críticas, la NFL ha intentado defender su posición. Su principal argumento es que el 87% de los partidos se emiten por televisión abierta. Sin embargo, esta estadística puede resultar engañosa.

La mayoría de los encuentros semanales se retransmiten en CBS y Fox los domingos por la tarde, en horarios como 13:00, 16:05 y 16:25 (hora de Nueva York). En cuanto a las ventanas exclusivas, los domingos por la noche son para NBC, los lunes por la noche —originalmente en cable— ahora también se emiten en ABC, y los jueves por la noche solo están disponibles en Prime Video.

Además, partidos destacados como los de Navidad por la tarde, el Black Friday, el encuentro internacional de la Semana 1 y el próximo partido del Día de Acción de Gracias por la noche ya no se emiten en abierto. Incluso la repesca entre los Packers y los Bears no estuvo disponible en televisión tradicional.

¿Por qué la NFL frena su ofensiva?

Aunque la liga nunca ha reconocido públicamente que su estrategia no está funcionando, es evidente que algo ha frenado su ambición por obtener mayores ingresos de sus socios actuales. La presión política parece ser el factor clave que ha debilitado su posición.

El futuro de esta disputa sigue siendo incierto. Algunos analistas sugieren que las cadenas podrían negarse a renovar sus contratos, que expiran en cuatro años, y esperar a 2029, cuando la mayoría de los paquetes de derechos —excepto *Monday Night Football*— estarán disponibles para nuevos licitadores. Otros creen que la NFL buscará una salida que le permita obtener más ingresos, aunque no en la magnitud que inicialmente pretendía.