El subjefe de gabinete de la Casa Blanca, Stephen Miller, ha sido señalado por su política antiinmigrante y su supuesta vinculación con ideologías supremacistas blancas. Sin embargo, un reciente reportaje del Financial Times revela detalles personales que arrojan luz sobre su pasado y su relación con la comunidad latina.
Según la investigación, Miller mantuvo una relación con una joven latina durante sus años universitarios. La mujer, descrita como una «conservadora latina de piel clara» por la autora Jean Guerrero en su libro Hatemonger: Stephen Miller, Donald Trump, y la agenda nacionalista blanca, se avergonzaba de ser vista con él. «Le gustaba más a él que ella a él. […] Se avergonzaba de ser vista con él y no quería que nadie supiera que era su novio», declaró Guerrero al Financial Times.
La mujer, cuyo nombre no ha sido revelado, evitó hacer declaraciones adicionales al medio. Aunque algunos internautas sugirieron que este rechazo podría explicar el posterior odio de Miller hacia los inmigrantes latinos indocumentados, el reportaje aclara que sus expresiones racistas se remontan a mucho antes de esta relación.
Testimonios de antiguos compañeros de Miller revelan un patrón de discriminación desde su adolescencia. Jason Islas, amigo suyo en el instituto, relató a Financial Times una conversación en 1998, antes de empezar el colegio, en la que Miller le dijo que ya no eran amigos porque era mexicano. En su anuario de secundaria, Miller incluyó una cita de Theodore Roosevelt: «No puede haber un americanismo al 50% en este país. Solo hay espacio para un americanismo al 100%, para quienes son estadounidenses y nada más».
Islas comentó: «Que un niño sea cruel con otro no es tan interesante. Lo preocupante es que Miller haya seguido este camino y lo haya convertido en algo más profundo y peligroso. Tiene una idea muy concreta de cómo debe ser Estados Unidos y quiénes merecen derechos. Es una visión muy trumpista y fascista, basada en la estética: cree que los verdaderos estadounidenses deben parecerse a un determinado modelo».
«Miller tiene una visión muy concreta de cómo debe ser Estados Unidos y quiénes merecen derechos. Es una visión muy trumpista y fascista, basada en la estética».
Este perfil coincide con las políticas implementadas por Miller durante la administración Trump, especialmente en lo relativo a la inmigración y las restricciones a la entrada de personas de origen latino. Su matrimonio con Katie Miller, conocida por sus declaraciones racistas y su promoción de la idea de que las mujeres deben tener hijos para «salvar la raza blanca», refuerza esta imagen.
El reportaje del Financial Times subraya cómo las acciones y creencias de Miller no solo afectan a su vida personal, sino que han tenido un impacto significativo en las políticas migratorias de Estados Unidos.