Las promesas incumplidas de Trump contra el narcoterrorismo

En marzo, durante la Conferencia de las Américas contra Carteles, el secretario de Defensa Pete Hegseth declaró que "los carteles de terroristas en nuestro hemisferio, respaldados por adversarios, crean y se benefician del caos". Sus palabras, dirigidas a la administración Biden, podrían describir mejor su propio departamento y la gestión de Trump en general.

El presidente y sus aliados afirman estar luchando contra el terrorismo, pero sus esfuerzos han sido costosos e ineficaces. En el peor de los casos, incluso han fortalecido a estas organizaciones, aumentando sus filas y sus ingresos. Un ejemplo claro son los ataques con barcos, que Hegseth ha destacado como un éxito.

Los ataques con barcos: una estrategia con graves fallos

Bajo el mandato de Trump, el Departamento de Defensa afirmó por primera vez estar "en ofensiva contra los narcoterroristas". Sin embargo, estos ataques han generado controversia por matar al menos a 185 personas sin juicio, incluso cuando se rendían, lo que daña la imagen moral de EE.UU. Además, su eficacia es cuestionable.

Aunque se han cerrado algunas rutas de drogas desde Venezuela, los carteles han encontrado alternativas. Según el experto Alex Papadovassilakis, en un artículo para InSight Crime, "el ocultamiento en cargamentos legítimos sigue siendo el principal método para llegar a mercados como EE.UU. y Europa". Los traficantes usan puertos en países como República Dominicana, y muchos transportistas no son miembros directos de los carteles, sino pescadores o comerciantes locales que realizan operaciones puntuales.

El general Francis L. Donovan, jefe del Comando Sur de EE.UU., reconoció en marzo ante el Comité de Servicios Armados del Senado que los ataques con barcos "serán una de las principales herramientas, pero probablemente no las más efectivas".

El fracaso en Venezuela y el costo de las operaciones

La estrategia de Trump para derrocar al dictador venezolano Nicolás Maduro, ahora acusado de narcoterrorismo en EE.UU., tampoco ha dado resultados. Aunque Maduro sigue en el poder, figuras clave como Diosdado Cabello, ministro del Interior, mantienen su influencia. "El ecosistema criminal del país sigue intacto", señala Papadovassilakis.

Estas operaciones han tenido un alto costo: los ataques con barcos y la incursión militar han superado los 4.700 millones de dólares, según un análisis conjunto del Instituto de Estudios Políticos y el proyecto Costs of War de la Universidad de Brown.

Financiación involuntaria a los carteles en Colombia

Una investigación del New York Times reveló que EE.UU. compra oro de minas controladas por carteles en Colombia, a pesar de que el gobierno afirma que los productos finales que llegan a sus arcas son "100% estadounidenses". Aunque esta práctica comenzó antes de Trump, su administración parecía ignorarlo. El secretario del Tesoro, Scott Bessent, prometió investigarlo, pero no hay indicios de que se hayan tomado medidas concretas.

Conclusión: ¿Una estrategia contraproducente?

Las acciones de Trump contra el narcoterrorismo han demostrado ser costosas, ineficaces y, en algunos casos, contraproducentes. En lugar de debilitar a los carteles, han permitido que se adapten, manteniendo sus operaciones con rutas alternativas y financiación indirecta. Mientras tanto, el caos en la región persiste, y la estrategia militar no ha logrado los resultados prometidos.