El nombramiento de Joe diGenova como asesor especial del fiscal general interino Todd Blanche —quien fuera abogado personal de Donald Trump— marca un nuevo episodio en la instrumentalización política del Departamento de Justicia por parte del expresidente. DiGenova, exfiscal federal, ha sido asignado para supervisar una investigación en la oficina del fiscal de Miami que busca respaldar la teoría de una conspiración de proporciones épicas contra Trump.
Según esta narrativa, promovida por influencers de extrema derecha, múltiples investigaciones contra el expresidente —desde la trama rusa hasta el escándalo de los documentos clasificados y los intentos de anular las elecciones de 2020— no serían casos independientes, sino piezas de un plan orquestado por una supuesta red de funcionarios corruptos para privarle de sus derechos constitucionales.
La investigación, bautizada como la «gran conspiración», comenzó el año pasado con un enfoque inicial en John Brennan, exdirector de la CIA, por testimonios prestados al Congreso sobre la injerencia rusa en 2016. El detonante fue una maniobra de Tulsi Gabbard, entonces directora de Inteligencia Nacional, quien en julio desclasificó documentos falsamente presentados como prueba de que la administración Obama fabricó inteligencia para vincular a Rusia con Trump.
Sin embargo, el caso contra Brennan se desmoronó al no encontrar base legal en los distritos de Pensilvania y Virginia. Ante la presión de Trump para criminalizar a sus adversarios, la investigación fue reubicada en Miami bajo la dirección de Jason Reding Quiñones, fiscal federal y aliado incondicional del expresidente, quien ha emitido citaciones a Brennan y más de dos docenas de exfuncionarios de inteligencia involucrados en la trama rusa.
Entre los objetivos de esta pesquisa figuran figuras como James Comey (exdirector del FBI), James Clapper (exdirector de Inteligencia Nacional), Hillary Clinton, e incluso Barack Obama y Joe Biden. La estrategia incluye la posibilidad de organizar juicios espectáculo, aunque la viabilidad legal de estas acusaciones es, hasta ahora, inexistente.
DiGenova, conocido por su retórica conspiranoica y su vinculación con teorías infundadas sobre el fraude electoral, fue expulsado de Fox News en 2020 tras realizar comentarios antisemitas. Su designación refuerza la percepción de que el Departamento de Justicia bajo Trump se ha convertido en un brazo político al servicio de sus intereses personales, priorizando la venganza sobre la justicia.