La capacidad de Donald Trump para movilizar al electorado republicano, otrora indiscutible, está siendo puesta a prueba en las primarias previas a las elecciones de mitad de mandato de noviembre. Según un informe de Politico publicado el martes, hay cada vez más señales de que su influencia está decayendo dentro del partido.
Uno de los primeros frentes donde se observa este declive es en Indiana, donde 21 legisladores republicanos locales bloquearon en diciembre los intentos de redistribución de distritos impulsados por Trump. Ocho de ellos buscan la reelección este año, y el expresidente ha lanzado una campaña de represalias: ha respaldado a siete candidatos alternativos en las primarias y sus aliados han invertido millones de dólares en estas competencias, generalmente de bajo perfil. Sin embargo, hasta ahora, ninguno de sus candidatos ha logrado destacar con claridad, y los sondeos solo les otorgan ventajas estrechas en algunos casos. Incluso fuentes cercanas a Trump reconocen que no todos sus favoritos saldrán victoriosos, según Politico.
El mandatario también ha apoyado a rivales internos contra figuras incómodas para su ala más radical, como el senador de Luisiana Bill Cassidy y el representante de Kentucky Thomas Massie. Este último ha resistido los embates, mientras que Cassidy, quien se convirtió en un blanco de la derecha tras votar a favor de la condena de Trump en el juicio político de 2021, mantiene una ventaja ajustada en las últimas encuestas, como la de Emerson College.
Estos resultados sugieren que el movimiento MAGA podría estar buscando nuevos líderes, incluso cuando Trump no tiene intención de abandonar el protagonismo político. Durante un acto en la Casa Blanca el lunes, el expresidente, de 79 años, volvió a insinuar la posibilidad de extender su mandato, afirmando que podría permanecer en el cargo hasta ocho años más, es decir, dos mandatos adicionales.
«Ha alcanzado su máximo poder y ahora estamos viendo el declive de esa influencia», declaró el excongresista republicano Adam Kinzinger a Politico. «Este será su último ciclo electoral competitivo con impacto real para él. Y creo que la base está empezando a mirar hacia el futuro».