Tyler Shough, quarterback de los New Orleans Saints, se encuentra en plena expectativa ante el draft de la NFL que se celebra esta semana. Hace un año, Shough vivió una experiencia similar cuando fue seleccionado por los Saints en la segunda ronda, concretamente en el puesto 40 del draft general. Tras nueve partidos como titular en la pasada temporada, se ha consolidado como una de las caras visibles de la franquicia.
En esta ocasión, Shough no solo observa con interés el proceso de selección, sino que también espera que los Saints refuercen su plantilla con un receptor. Entre los nombres que han generado mayor expectación se encuentran el de Carnell Tate, wide receiver de Ohio State, quien ha manifestado su deseo de jugar junto a Shough. También destaca Chris Bell, excompañero de Shough en Louisville, quien ha expresado un interés similar.
«Recibir el reconocimiento de jugadores de élite es un honor», declaró Shough a nola.com. «Pero sabemos que aún hay mucho margen de mejora, tanto para el equipo como para mí. Por eso, hacer todo lo posible para incorporar a estos jugadores sería fantástico».
Los Saints disponen de la octava selección global en el draft y ya han analizado a varios candidatos, como Jordyn Tyson (Arizona State) y Makai Lemon (USC). Además, Bell fue uno de los jugadores invitados a una visita oficial dentro del top 30 de los Saints. «He visto casi todo el material de estos jugadores en sus años universitarios», explicó Shough. «Por curiosidad, todos ellos han demostrado un nivel de élite. Lo más destacable, al menos desde mi perspectiva, es el equilibrio de talento que existe en este draft».
Shough también quiso dejar claro que confía plenamente en los receptores actuales del equipo, como Chris Olave, Mason Tipton y Devaughn Vele. Esta misma semana, organizó sesiones de entrenamiento con ellos en las instalaciones de Tulane. «Al final, todos estamos igual: emocionados por descubrir quiénes serán los nuevos refuerzos», afirmó.