Columbus, Ohio — Las sesiones de preguntas y respuestas sin guion son un riesgo considerable en eventos de alto perfil. El candidato republicano Vivek Ramaswamy, que ahora compite por la gobernación de Ohio, comprobó esto de primera mano durante su aparición en la Universidad Estatal de Ohio (OSU) el martes por la noche. Allí, se enfrentó a un mime cuyas expresiones fueron traducidas al inglés por un payaso.

El auditorio Mershon de la OSU suele albergar espectáculos de comedia, pero no de esta índole. El evento, organizado por Turning Point USA, contó con una asistencia de menos de 1.000 personas en un espacio con capacidad para 2.500, ya que el balcón estaba acordonado con barreras.

Un evento con un público mayoritariamente no estudiantil

Antes de que Ramaswamy subiera al escenario, el acto ya acumulaba problemas. La audiencia, compuesta en su mayoría por personas mayores, mostraba signos de impaciencia tras una serie de intervenciones erráticas. Entre los ponentes figuraban Savannah Chrisley, estrella de reality shows y figura mediática afín a Trump, quien abrió su discurso con comentarios sobre su vestuario y su reciente cirugía, generando confusión entre el público.

Chrisley, conocida por su apoyo a la misión de Turning Point USA, terminó su intervención con un llamamiento a los conservadores para que «cambien las mentes de sus amigos» y paguen las citas con café mediante Venmo.

La intervención de Ramaswamy y el caos posterior

Ramaswamy pronunció un discurso genérico, alejado del estilo trumpista, pero la sesión de preguntas y respuestas se convirtió en el momento cumbre del evento. Allí, el mime y el payaso pusieron a prueba sus respuestas, mientras el público reaccionaba con escepticismo.

«Las sesiones sin guion son un arma de doble filo. Ramaswamy aprendió esta lección de la manera más incómoda», declaró un asistente.

El evento, parte de la gira «This is Turning Point» de TPUSA, reflejó las tensiones dentro del movimiento conservador en el ámbito universitario, donde las estrategias de atracción de audiencias mayores chocan con el discurso tradicionalmente enfocado en jóvenes.