Los conductores en Wisconsin se han sorprendido al ver un cartel de límite de velocidad con una cifra poco común: 17,3 mph (27,8 km/h). Las autoridades locales aseguran que este número específico no es un error, sino una estrategia para romper con los hábitos de conducción automática.
Este fenómeno, conocido como habituación, ocurre cuando el cerebro humano ignora información que considera poco relevante. Por ejemplo, al pasar junto a un límite de velocidad de 25 mph (40 km/h), muchos conductores no verifican si realmente están respetando la norma.
El condado de Outagamie, en Wisconsin, ha implementado este límite inusual en su planta de reciclaje y residuos sólidos para evitar que los conductores actúen por inercia. En lugar de un límite redondo como 15 o 20 mph, la cifra decimal obliga a los conductores a fijarse en el cartel y reducir la velocidad de forma consciente.
Según explicaron las autoridades en una publicación en redes sociales, el objetivo es mejorar la seguridad en una zona con tráfico constante de contratistas, transportistas pesados y residentes locales. «Queremos que todos los visitantes regresen sanos y salvos a casa al final del día», afirmaron.
Aunque no se ha confirmado si ha habido un aumento de incidentes relacionados con la velocidad en la zona, este método se suma a otras estrategias para concienciar a los conductores. Cambios en la infraestructura vial, como badenes o rotondas, suelen ser más efectivos que modificar los límites de velocidad, pero esta medida busca un efecto psicológico en los conductores.
Wisconsin no es el primer lugar en probar este sistema. En Colorado Springs, desde hace casi una década, existe un límite de 8,2 mph (13,2 km/h) en un centro comercial. Aunque no hay datos concluyentes sobre su eficacia, el objetivo es el mismo: hacer que los conductores reflexionen sobre su velocidad.
«Los cambios en el diseño de las carreteras, como badenes o rotondas, suelen ser más efectivos que modificar los carteles de límite de velocidad». — Informe de KRQE