Nuevos ataques en el Estrecho de Ormuz

El Estrecho de Ormuz, una de las rutas comerciales más estratégicas del mundo, registra nuevos incidentes violentos. Según Reuters, un carguero indio que transportaba ganado desde África hacia Emiratos Árabes Unidos fue hundido el jueves en aguas frente a las costas de Omán. Los 14 tripulantes fueron rescatados con vida.

En un segundo incidente, la agencia británica de seguridad marítima UKMTO informó que "personal no autorizado" abordó un buque anclado cerca del puerto de Fujairah (Emiratos Árabes Unidos) y lo dirigió hacia Irán.

Irán consolida su dominio en la zona

Estos ataques reflejan el creciente control que ejerce Irán sobre el Estrecho de Ormuz, una vía crítica para el comercio global. Aunque el tráfico marítimo ha aumentado ligeramente —pasando de 8 barcos diarios durante el conflicto a unos 30 en los últimos días—, la seguridad sigue dependiendo de acuerdos con Teherán.

Empresas chinas y japonesas han negociado con Irán para garantizar el paso de sus buques, adoptando una postura más conciliadora con el régimen iraní. Sin embargo, la estrategia de Estados Unidos para contrarrestar esta influencia ha fracasado.

El fracaso de la estrategia de Trump

El presidente Donald Trump intentó sin éxito que buques estadounidenses cruzaran el estrecho sin problemas. Su plan, denominado "Project Freedom", buscaba forzar a Irán a ceder en sus demandas nucleares y reabrir la ruta comercial. Sin embargo, la iniciativa quedó en suspenso.

Según David E. Sanger, del New York Times, Trump esperaba llegar a Pekín esta semana con una victoria diplomática: la rendición de Irán. En cambio, el fracaso del proyecto ha dejado en evidencia las limitaciones de su política exterior.

China, entre la diplomacia y la presión

El secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, ha instado a China a ejercer mayor presión sobre Irán para que abandone sus acciones en el estrecho. Sin embargo, Pekín mantiene una postura ambigua: mientras algunas empresas chinas negocian acuerdos con Irán, el gobierno no ha brindado un apoyo significativo al régimen.

La cumbre entre Trump y Xi Jinping en Pekín se presenta como un momento clave. El mandatario estadounidense ha llevado consigo a figuras como Elon Musk (Tesla), Tim Cook (Apple) y David Solomon (Goldman Sachs), en un intento por aumentar su influencia. No obstante, los analistas señalan que la principal herramienta de presión de EE.UU. sigue siendo la imposición de aranceles, liderada por el secretario del Tesoro, Scott Bessent.

"Las ambiciones globales de China parecen ser, al menos en parte, un farol. No está claro cómo Trump espera influir en Xi Jinping en este contexto."

Conclusión: Un estrecho bajo control iraní

Por ahora, el Estrecho de Ormuz sigue dominado por Irán, que impone condiciones para el paso seguro de los buques. Mientras EE.UU. intenta recuperar su influencia, China navega entre la diplomacia y los intereses económicos, sin asumir un papel decisivo. La región sigue siendo un polvorín geopolítico, con consecuencias directas para el comercio internacional.

Fuente: Reason