Un misterio que perdura desde hace más de 170 años
La expedición del capitán Sir John Franklin, organizada en 1845 para encontrar el legendario Paso del Noroeste, se convirtió en uno de los mayores desastres de la historia naval británica. Tras quedar atrapados en el hielo del estrecho de Victoria en 1846, los 129 miembros de la tripulación fallecieron en circunstancias aún no del todo esclarecidas. Ahora, un equipo de arqueólogos ha identificado a cuatro nuevos tripulantes gracias a avanzados análisis de ADN.
Los hallazgos, publicados en revistas científicas
Los resultados de esta investigación se han dado a conocer en dos artículos científicos: uno en el Journal of Archaeological Science y otro en el Polar Record. Estos estudios forman parte de un esfuerzo continuo por reconstruir los últimos días de la expedición y ofrecer respuestas a las familias de los tripulantes, así como a los historiadores.
La cronología de un desastre anunciado
La expedición partió el 19 de mayo de 1845 con dos barcos, el HMS Erebus y el HMS Terror. Tras ser avistados por última vez en julio de ese mismo año en la bahía de Baffin, los barcos quedaron atrapados en el hielo frente a la isla del Rey Guillermo en septiembre de 1846. Franklin murió el 11 de junio de 1847, según un documento firmado por el capitán James Fitzjames en abril de 1848, quien asumió el mando de los 105 supervivientes.
Se cree que el resto de la tripulación pereció durante el invierno o en un intento desesperado por alcanzar la civilización a pie. Los restos de tres tripulantes ya habían sido encontrados en la isla Beechey, donde la expedición pasó su primer invierno.
El ADN como herramienta clave en la investigación
Gracias a los avances en genética forense, los arqueólogos han logrado identificar a cuatro nuevos miembros de la tripulación a partir de restos recuperados en el Ártico. Estos análisis no solo confirman la identidad de los fallecidos, sino que también permiten reconstruir posibles vínculos familiares y patrones migratorios de la época.
«Estos hallazgos son un paso fundamental para cerrar uno de los capítulos más trágicos de la historia naval británica», declaró el Dr. Douglas Stenton, uno de los principales investigadores del proyecto. «Cada nuevo dato nos acerca un poco más a entender qué ocurrió realmente con la expedición de Franklin».
Un legado que sigue vivo
La expedición de Franklin ha inspirado libros, documentales y películas, convirtiéndose en un símbolo de la resistencia humana frente a la adversidad. Aunque el misterio de su desaparición nunca se resolverá por completo, cada avance científico aporta nuevas piezas a este rompecabezas histórico.
Los investigadores esperan que futuros análisis de ADN puedan revelar más detalles sobre las condiciones de vida de la tripulación y las causas exactas de su trágico final.