Nashville, Tennessee — La comentarista política Candace Owens ha sido demandada por difamación por Brian Harpole, exjefe de seguridad de Charlie Kirk, tras acusarle públicamente de participar en una conspiración para asesinar al líder conservador en septiembre de 2025.

Harpole, fundador de Integrity Security Solutions, una empresa privada de seguridad, trabajó para Kirk desde 2022 hasta 2025, proporcionando protección a Turning Point USA y al propio Kirk. El 10 de septiembre de 2025, Kirk fue asesinado a tiros durante un evento en la Universidad de Utah Valley, donde Harpole y su equipo brindaban seguridad.

Según la demanda presentada en el Tribunal de Distrito de EE.UU. para el Distrito Medio de Tennessee, Owens comenzó a difundir teorías conspirativas sin fundamento tras el asesinato. Entre sus afirmaciones más graves, la comentarista sugirió que Harpole tenía conocimiento previo del crimen, participó en él o encubrió el hecho, además de acusarle de negligencia profesional y criminal.

Acusaciones sin pruebas y campañas de desprestigio

La demanda señala que, pese a que Owens admitió haber visto los registros de vuelo de Harpole, continuó acusándole de asistir a una reunión en la base militar de Fort Huachuca el día anterior al asesinato. Estas acusaciones se basaban únicamente en el testimonio no verificado de un tercero identificado como Mitch Snow.

Entre el 9 y el 28 de diciembre de 2025, Owens publicó al menos ocho declaraciones en la plataforma X (antes Twitter) y en su podcast, repitiendo estas acusaciones. En una de sus intervenciones, afirmó que Snow, a quien describió como "creíble", vio a Harpole en Fort Huachuca el 9 de septiembre de 2025, sugiriendo que se trataba de una reunión preparatoria para el asesinato.

"Cuando se confirma una operación, hay reuniones finales que involucran a los altos mandos y se realizan en ubicaciones aisladas para evitar filtraciones", declaró Owens en su podcast.

Además, en una publicación en X, Owens insinuó que sus afirmaciones podrían llevar a una "confesión completa" del gobierno sobre su participación en el crimen. Estas declaraciones, según la demanda, constituyen difamación y han dañado gravemente la reputación profesional de Harpole.

Consecuencias legales y reputacionales

La demanda busca compensación por los daños causados a la reputación de Harpole y su empresa, así como por las pérdidas económicas derivadas de las acusaciones infundadas. Harpole argumenta que Owens actuó con negligencia o, en el peor de los casos, con intención de difamar, al no verificar los hechos antes de difundirlos.

El caso subraya la creciente tensión en el debate público sobre la responsabilidad de los líderes de opinión al compartir información sin contrastar, especialmente en casos de alta sensibilidad como el asesinato de una figura pública.

Fuente: Reason