David Risher, CEO de Lyft, recuerda con nostalgia su primer empleo formal: repartir periódicos del Washington Post a los 15 años. Un trabajo que, más allá de los ingresos, le dejó enseñanzas clave para su carrera.
Nacido y criado en Chevy Chase, Maryland —un barrio cercano a Washington D.C.— Risher creció en una familia humilde, criado principalmente por su madre. «Nunca éramos pobres, simplemente no teníamos mucho dinero», solía decir ella. Fue precisamente esa mentalidad la que le impulsó a aceptar un puesto que pagaba 100 dólares al mes repartiendo el periódico más influyente de la época.
Un trabajo con responsabilidad y horarios implacables
En los años 70, el Washington Post era un referente informativo, especialmente tras su cobertura del escándalo Watergate. Cada hogar del barrio tenía una suscripción, desde políticos hasta abogados y empleados de oficina. Todos esperaban el periódico en su porche a las 6:30 de la mañana. Y aunque Risher solo era el chico que aseguraba que llegara, sentía que su labor era importante.
Así que, cada día a las 5:30 de la mañana —incluidos los domingos—, salía a repartir los ejemplares. «No había distracciones. Solo el trabajo frente a ti y la responsabilidad de cumplir», explica. Era un momento de claridad mental, donde el único objetivo era entregar el periódico a tiempo.
Pero no todo era sencillo. Los miércoles eran especialmente duros: los suplementos de cupones de supermercados como Safeway y Giant convertían la bolsa en un peso insoportable para sus hombros. Si además llovía, la tarea se volvía aún más agotadora. Sin embargo, Risher sabía que alguien contaba con ese periódico para empezar el día. «Alguien iba a tomar su café, sentarse en la mesa de la cocina y buscarlo, llueva o truene», recuerda.
La lección más valiosa: la fiabilidad como forma de respeto
Más allá de la puntualidad, este trabajo le enseñó a Risher que la fiabilidad es una forma de respeto. «Todos queremos sentirnos vistos. Cuando te comprometes a estar ahí para alguien y cumples, le estás diciendo: ‘Te veo. Importas’», afirma.
Esta filosofía es la que aplica hoy en Lyft. Cada viaje en la plataforma es un compromiso: conductores que salen a las 5:00 de la mañana para llevar a pasajeros al aeropuerto, al hospital o a una entrevista de trabajo. «Las apuestas son más altas que cuando tenía 12 años repartiendo periódicos, pero mi compromiso es el mismo: estar ahí, siete días a la semana, 24 horas al día, un billón de veces al año», explica.
Para Risher, esta experiencia temprana demostró que los valores fundamentales no cambian, independientemente del puesto que ocupes.
Mi primer trabajo: una serie sobre lecciones empresariales
Mi primer trabajo es una serie recurrente en la que líderes empresariales comparten sus primeras experiencias laborales y las enseñanzas que extrajeron de ellas.