La ONU alerta sobre la violencia sistemática contra los pueblos indígenas

Los líderes indígenas han denunciado esta semana en la ONU una crisis global que combina violencia física, criminalización y la explotación digital de sus conocimientos tradicionales. Durante la 25ª sesión del Foro Permanente de las Naciones Unidas sobre Cuestiones Indígenas (UNPFII), con el lema "Garantizar la salud de los pueblos indígenas en contextos de conflicto", se destacó que la lucha por sus derechos y soberanía ya no se limita a sus territorios, sino que se extiende al ámbito digital.

Asesinatos, criminalización y violencia en aumento

En 2023, el 31% de los defensores de derechos humanos asesinados en el mundo eran indígenas o trabajaban en causas indígenas, a pesar de representar solo el 5% de la población global. Albert K. Barume, relator especial de la ONU sobre los derechos de los pueblos indígenas, advirtió en su intervención: «Hay una crisis que los pueblos indígenas están viviendo actualmente. Muchos son asesinados, otros están bajo arresto o viven escondidos porque sus tierras y territorios no están suficientemente protegidos».

El foro, que reúne a las voces indígenas más influyentes del mundo, sirve como plataforma clave para abordar desigualdades sistémicas. Claire Charters, experta en asuntos globales indígenas y miembro de Ngāti Whakaue, subrayó su valor: «Es algo muy empoderador, porque fortalece el movimiento en su conjunto».

La tierra como eje de la salud y la supervivencia

Para los pueblos indígenas, la salud y los derechos están indisolublemente ligados a la tierra. Sin embargo, la falta de reconocimiento legal de sus territorios los deja expuestos a industrias extractivas y violencia estatal. Esto ha derivado en un aumento de la criminalización de los defensores ambientales, con sistemas judiciales que, según organizaciones de derechos humanos, se usan para silenciar la resistencia en tierras ancestrales.

Hindou Oumarou Ibrahim, líder indígena mbororo y ex presidenta del foro, denunció: «La violencia contra los pueblos indígenas ocurre a diario. Es un problema constante». En regiones como el Sahel (África central), la expansión de grupos yihadistas está agravando la situación, especialmente para las comunidades pastorales, cuya subsistencia depende del acceso a la tierra y el agua. «El agua y la tierra se están volviendo inaccesibles, y los niños son los primeros en pagar con sus vidas», añadió.

Violencia global: de América Latina a EE.UU. y Canadá

América Latina sigue siendo una de las regiones más peligrosas para los defensores indígenas, pero la represión no se limita a estos territorios. En Canadá, Judy Wilson, líder secwépemc y guardiana del conocimiento tradicional en la Columbia Británica, criticó las políticas gubernamentales: «Canadá prioriza el desarrollo rápido de recursos sin importar el costo humano».

En Estados Unidos, comunidades como los sioux de Standing Rock han enfrentado represalias por oponerse a proyectos como el oleoducto Dakota Access. Estas luchas reflejan un patrón global: la defensa de la tierra y los derechos indígenas sigue costando vidas, mientras nuevas tecnologías, como la inteligencia artificial, explotan sus conocimientos sin consentimiento.

La explotación digital: cuando la IA se apropia del conocimiento indígena

Además de la violencia física, los líderes indígenas alertaron sobre el uso no regulado de sus saberes tradicionales por sistemas de inteligencia artificial. Empresas tecnológicas recopilan datos culturales, medicinales y ecológicos sin autorización, comercializándolos sin beneficio para las comunidades originarias. Este fenómeno, denunciado en el foro, amenaza con despojar a los pueblos indígenas de su soberanía intelectual y profundizar las desigualdades.

«La salud de nuestros pueblos no puede separarse de la tierra ni de nuestros conocimientos», afirmó un representante de la Coordinadora de Organizaciones Indígenas de la Cuenca Amazónica (COICA). «Si permitimos que la IA explote nuestros datos, estaremos perdiendo no solo recursos, sino también nuestra capacidad de decidir sobre nuestro propio futuro».

Un llamado urgente a la acción

Los participantes del UNPFII exigieron a los gobiernos y corporaciones que:

  • Reconozcan legalmente los territorios indígenas y protejan a sus defensores.
  • Establezcan marcos legales que prohíban la explotación no consentida de conocimientos tradicionales por IA.
  • Garanticen el acceso a la justicia para las víctimas de violencia y criminalización.
  • Incluyan a las mujeres indígenas en la toma de decisiones, dado que enfrentan tasas desproporcionadas de violencia.

«No podemos esperar más», advirtió Hindou Oumarou Ibrahim. «La crisis es ahora, y requiere respuestas inmediatas».

«Los pueblos indígenas no somos un problema a resolver, sino una solución que el mundo necesita». — Foro Permanente de la ONU sobre Cuestiones Indígenas

Fuente: Grist