El auge de la IA acelera la construcción de centros de datos

Este mes se inaugura un nuevo centro de datos en Virginia, Texas o Arizona que consumirá más electricidad que una ciudad mediana. Sus servidores albergarán modelos de inteligencia artificial durante años, alimentados en gran parte por gas natural, la opción más rápida para satisfacer la demanda energética actual.

La construcción de infraestructuras digitales para la IA está disparando el consumo eléctrico global. Según la Agencia Internacional de la Energía, el gasto energético de los centros de datos podría duplicarse hasta alcanzar los 945 teravatios-hora en 2030, una cifra equiparable al consumo total de Japón en la actualidad.

El gas natural domina la generación energética de los centros de datos

La mayoría de esta nueva demanda energética seguirá dependiendo de fuentes donde el gas natural juega un papel clave. Sin embargo, la lista de espera para nuevas turbinas de ciclo combinado —las más eficientes— supera los cinco años. Ante esta situación, algunos centros optan por turbinas de ciclo simple, más rápidas de implementar pero con mayores emisiones de CO₂.

Esto significa que el uso de combustibles fósiles en esta generación de infraestructuras digitales ya está prácticamente garantizado. Aunque se pueden reducir emisiones mediante eficiencia energética y descarbonización de la red, una parte significativa persistirá durante años. Para compensar este impacto, la captura de carbono emerge como una solución clave.

La captura de carbono como solución complementaria

La captura de carbono consiste en extraer físicamente el CO₂ de la atmósfera y almacenarlo de forma permanente. En Climeworks, llevamos 17 años desarrollando tecnología de captura directa de aire que elimina el dióxido de carbono y lo almacena bajo tierra durante miles de años. Recientemente, lanzamos Climeworks Solutions, que combina nuestra tecnología con métodos naturales como la reforestación para ofrecer a los clientes un abanico más amplio de opciones.

El Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático de la ONU ha señalado que la captura de carbono será esencial para alcanzar los objetivos climáticos, incluso con reducciones drásticas de emisiones. Para las empresas que construyen y utilizan infraestructuras digitales, la pregunta es clara: ¿qué hacer con las emisiones que aún no pueden eliminarse?

Integración realista de la captura de carbono en la infraestructura digital

La idea de vincular cada centro de datos directamente con una planta de captura de aire podría parecer atractiva, especialmente porque estos centros disponen de energía, terreno y calor residual. Sin embargo, en la práctica, esta integración sigue siendo muy específica y difícil de escalar.

Una solución más viable es incluir la captura de carbono como parte del coste de los productos en la nube y la IA. De esta forma, se puede compensar las emisiones inevitables sin depender exclusivamente de fuentes limpias, sino como un complemento necesario.

«La captura de carbono no debe verse como un sustituto de la energía limpia, sino como una herramienta adicional para alcanzar nuestros objetivos climáticos en un mundo donde la descarbonización total aún no es posible».

— Portavoz de Climeworks

El futuro de la infraestructura digital: eficiencia y compensación

Mientras la tecnología avanza hacia soluciones más limpias, la captura de carbono se posiciona como un puente esencial para mitigar el impacto ambiental de la expansión de la IA. Integrarla en los costes operativos no solo es viable, sino necesario para garantizar un crecimiento sostenible en el sector tecnológico.