La cena de corresponsales de la Casa Blanca, celebrada el sábado en el hotel Washington Hilton de Washington D.C., se transformó en un episodio de caos y confusión cuando disparos en las plantas superiores obligaron a la Secretaría a evacuar al presidente Donald Trump y a los cientos de invitados.
Lo que comenzó como una velada de gala y celebración entre periodistas, políticos y figuras públicas, se convirtió en un escenario de emergencia. Los disparos, cuyo origen aún se investiga, forzaron a los asistentes a refugiarse bajo las mesas mientras el Servicio Secreto trasladaba rápidamente al presidente fuera del salón. La cena, un evento anual que suele contar con la presencia del mandatario, quedó suspendida de manera abrupta.
Entre los asistentes se encontraban destacados periodistas como Weijia Jiang, de CBS News y presidenta de la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca. A pesar del susto, muchos retomaron su labor informativa, cambiando el tono festivo de la noche por uno de profesionalismo y urgencia. Las conversaciones en las fiestas posteriores, que continuaron pese al fin prematuro de la cena, giraron en torno a la seguridad del hotel y a las posibles fallas en los protocolos.
El Washington Hilton, tradicional sede de este evento, ha sido escenario de incidentes históricos, como el atentado contra el presidente Ronald Reagan en 1981. La evacuación de miembros del gabinete durante la cena añadió más incertidumbre a una noche ya marcada por el miedo.
Un ambiente tenso antes de los disparos
Antes de llegar al hotel, el ambiente en las fiestas previas era el habitual: un bullicio de periodistas y celebridades disfrutando de cócteles y conversaciones. En el apartamento Hepburn, cerca del Hilton, el gobernador de California, Gavin Newsom, compartió con un periodista su opinión sobre el discurso de Trump, calificándolo de «poco interesante» y «aburrido», lejos de su estilo más dinámico de antaño.
En el interior del hotel, el lobby del Washington Hilton se llenó de invitados bien vestidos que se dirigían a las recepciones organizadas por medios de comunicación. Entre ellos, el fiscal general en funciones, Todd Blanche, apareció en las fiestas de Politico y CBS News. Un chiste recurrente entre los asistentes fue la posible fusión entre CNN y CBS, impulsado por la presencia de delegaciones de ambas cadenas.
Mientras, en la fiesta de Substack New Media en la Galería Renwick, cerca de la Casa Blanca, el ambiente era festivo. Una estación de pan de maíz con sabores que iban desde jalapeño hasta compota de manzana, y vaqueros repartiendo lo que parecían cucuruchos de helado, daban un toque texano a la celebración. Sin embargo, la tranquilidad duró poco.
El caos se desata: evacuaciones y confusión
Cuando se escucharon los disparos, la fiesta de Substack New Media se convirtió en un punto de refugio improvisado. Aunque inicialmente se anunció que el evento era seguro, cuatro miembros del personal, algunos vestidos de vaqueros, bloquearon las salidas, generando más confusión. Aaron Parnas transmitió en directo por Instagram desde la fiesta momentos después de que se confirmara la presencia de un tirador en el Hilton, mientras que el autor de este reportaje grabó varios vídeos para las redes sociales de TheWrap con las últimas actualizaciones.
Algunos invitados, sin embargo, intentaron mantener la normalidad. Scott MacFarlane, de MeidasTouch, se encontraba cerca de una estación de creación de GIFs, aunque el ambiente ya era completamente distinto. La noche, que prometía ser un evento de gala, quedó marcada por el miedo y la incertidumbre, dejando preguntas sobre la seguridad en uno de los hoteles más emblemáticos de la capital.