La administración del expresidente Donald Trump está acelerando la deportación de disidentes rusos que huyen de la represión de Vladimir Putin, según datos analizados por la organización Russian America for Democracy in Russia (RADR). Aunque muchos de estos solicitantes de asilo podrían enfrentar arrestos, torturas o incluso ser enviados al frente de guerra en Ucrania, las autoridades estadounidenses están rechazando sus peticiones y procediendo a su expulsión.
Detenciones y deportaciones bajo políticas migratorias más duras
Desde que Trump regresó a la presidencia en 2024, las autoridades migratorias estadounidenses han deportado a cientos de rusos que buscaban refugio en EE.UU. Según RADR, que brinda apoyo legal a opositores rusos, estas deportaciones se han intensificado en comparación con el gobierno anterior. Entre los casos documentados:
- Un joven de 25 años, desertor del ejército ruso, fue arrestado al regresar a Moscú tras ser deportado desde EE.UU. y enfrenta cargos por deserción.
- Leonid Melekhin, activista opositor, fue enviado directamente a prisión tras su deportación en 2025 y cumple una condena prolongada.
- Más de 1.000 solicitantes de asilo rusos permanecen detenidos en centros de detención estadounidenses, según estimaciones de RADR.
El caso de Krasnov: de la detención a la amenaza de prisión en Rusia
Krasnov solicitó asilo en la frontera entre EE.UU. y México en 2023. Tras pasar 14 meses detenido, fue liberado en octubre de 2024 tras unirse a una demanda colectiva contra detenciones ilegales. Sin embargo, en febrero de 2025 fue detenido nuevamente durante una revisión con ICE (Servicio de Inmigración y Control de Aduanas). Ahora teme ser enviado a prisión al pisar suelo ruso, donde los disidentes suelen ser reclutados para la guerra en Ucrania.
Según datos oficiales, los prisioneros rusos representan hasta un 18% de las bajas en el conflicto. Krasnov cuestiona por qué EE.UU., aliado de Ucrania, facilita más reclutas para el ejército de Putin:
"En Rusia, cualquier hombre es un potencial engranaje en la máquina de guerra de Putin. ¿Por qué darle más piezas?".
Conductores de camiones, blancos fáciles de las redadas migratorias
Muchos de los detenidos por ICE son inmigrantes rusos que trabajan como conductores de camiones, un perfil que los hace vulnerables a las redadas. Las autoridades migratorias aprovechan controles rutinarios en carreteras o puntos de inspección para detenerlos. Anastasia Topilina, cuyo marido, Alexander, fue detenido en un control en Laredo (Texas), denuncia:
"Los agentes de ICE simplemente recogen a quienes caen en sus manos. Ni siquiera tienen que esforzarse en buscarlos".
Alexander Topilin, detenido junto a otros 20 conductores rusohablantes, huyó de Rusia tras ser perseguido por su participación en protestas contra Putin. Tras ser arrestado en una manifestación, asegura que fue torturado con una toalla para obligarlo a confesar un delito inventado: "intentar derrocar al presidente".
Críticas a la política migratoria de Trump
Las organizaciones de derechos humanos señalan que estas deportaciones violan el principio de no devolución, que prohíbe enviar a personas a países donde puedan sufrir persecución. Aunque el gobierno de Trump argumenta que aplica las leyes migratorias con rigor, activistas como los de RADR advierten que estas medidas ponen en riesgo vidas y alimentan la maquinaria de guerra de Putin.