El pasado año, cuatro gigantes empresariales —ABC, Paramount, Meta y X (antes Twitter)— prometieron decenas de millones de dólares para financiar la creación de la biblioteca presidencial de Donald Trump en Miami. Este proyecto, que según sus propias palabras refleja su estilo, podría convertirse también en un hotel de lujo.

Las empresas llegaron a estos acuerdos con Trump para resolver demandas legales que él interpuso en su contra, consideradas por expertos como infundadas. Tras los supuestos «acuerdos» —o más bien, extorsiones—, el fondo creado para recibir las donaciones fue disuelto en septiembre de 2023. Desde entonces, los senadores demócratas han estado investigando: ¿qué ocurrió con el dinero?

Nuevas revelaciones agravan el misterio

En un giro reciente, las cuatro empresas han proporcionado información adicional a los senadores demócratas mediante respuestas por escrito. Sin embargo, según los demócratas, estas respuestas generan más dudas que certezas. Todas confirmaron haber prometido el dinero para la biblioteca de Trump, pero ninguna puede aclarar con precisión dónde está ese dinero ni su destino final.

«Ninguna de estas empresas puede explicar con claridad dónde están los millones donados al fondo de la biblioteca de Trump ni a dónde irán», declaró la senadora Elizabeth Warren en un comunicado.

En una nueva carta dirigida a Trump, Warren y otros senadores demócratas plantean nuevas preguntas sobre las respuestas recibidas y el paradero de los fondos. Califican la situación de «profundamente preocupante», especialmente en el contexto de un segundo mandato de Trump marcado por acusaciones de corrupción y enriquecimiento personal.

Un proyecto con el sello de Trump

La biblioteca de Trump encarna muchos de los rasgos más controvertidos de su estilo: el uso de demandas para extorsionar a empresas, su gusto cuestionable en diseño y arquitectura, y una megalomanía desmedida. Recientemente, Trump presentó un vídeo con una recreación del proyecto: un rascacielos imponente con la palabra «TRUMP» en letras gigantes, pantallas gigantes con sus discursos y un exceso de elementos decorativos que recuerdan a Mar-a-Lago.

Trump ha afirmado que su biblioteca-hotel superará en esplendor a la de Barack Obama, a la que tachó de «edificio poco atractivo, con retrasos y sobrecostes».

El origen de los fondos: demandas cuestionables

Las empresas llegaron a acuerdos con Trump tras su victoria en 2024:

  • Paramount: 16 millones de dólares por supuesta edición fraudulenta de CBS.
  • Meta: 25 millones por presunta censura a Trump.
  • X (antes Twitter): unos 10 millones por el mismo motivo.
  • ABC: 15 millones por supuesta difamación.

Expertos criticaron estas demandas como débiles y los acuerdos como pagos de extorsión. Bajo estos términos, las empresas donaron casi la totalidad de esas cantidades al proyecto de la biblioteca, sumando al menos 63 millones de dólares.

Sin embargo, el fondo donde se depositó la mayor parte de ese dinero —el Donald J. Trump Presidential Library Fund— fue disuelto por las autoridades de Florida tras no presentar el informe anual requerido. En ese momento, The Washington Post reveló que el dinero parecía haber desaparecido, sin que nadie pudiera explicar su paradero.

«La falta de transparencia en este caso es alarmante. Los contribuyentes merecen saber qué pasó con su dinero», declaró un portavoz de la oficina de la senadora Warren.