El Departamento de Defensa de Estados Unidos ha dado un paso histórico al liberar cientos de archivos clasificados sobre fenómenos aéreos no identificados (UAP), conocidos popularmente como ovnis. Entre los documentos desclasificados se incluyen más de 160 expedientes que han permanecido ocultos durante décadas, ahora accesibles al público en línea sin necesidad de autorización previa.
¿Dónde y cómo consultar los archivos?
Los documentos están disponibles en una nueva sección de la web del Departamento de Defensa, donde se han centralizado vídeos, fotografías y testimonios originales procedentes de distintas agencias gubernamentales. La iniciativa responde a una orden presidencial emitida en febrero, que exigía mayor transparencia en torno a los UAP.
En un comunicado publicado en la red social X, el Pentágono destacó:
«Los ciudadanos estadounidenses pueden consultar ahora al instante los archivos desclasificados sobre UAP del gobierno federal. Todos los vídeos, fotos y documentos originales de las distintas agencias del país están reunidos en un solo lugar, sin necesidad de clearance».
Además, el organismo reconoció que administraciones anteriores habían intentado ocultar esta información. «Mientras gobiernos pasados buscaban desacreditar o desincentivar el interés público, la administración actual se centra en ofrecer la máxima transparencia, permitiendo que cada persona forme su propia opinión sobre estos archivos», afirmaron. La base de datos se actualizará periódicamente con nuevos documentos.
Contenido de los archivos: desde los años 50 hasta la actualidad
Los expedientes incluyen una amplia variedad de materiales:
- Fotografías y vídeos de avistamientos no resueltos.
- Transcripciones de testimonios, como el de los astronautas del Apolo 17, que mencionaron «partículas brillantes» durante su misión.
- Informes de testigos desde la década de 1950 hasta fechas recientes.
- Casos sin resolver, donde el gobierno no pudo determinar la naturaleza de los fenómenos observados.
Entre los documentos más llamativos figura un informe que recoge el testimonio de un piloto militar en los años 70, quien describió un objeto volador con «forma de disco» y «sin alas ni cola». Otro archivo incluye una grabación de audio de controladores aéreos que registraron señales inexplicables en el espacio aéreo.
El auge del interés por los ovnis y las advertencias de los expertos
El interés por los fenómenos aéreos no identificados ha crecido exponencialmente en los últimos años, impulsado en parte por las redes sociales y el impacto de documentales como «The Phenomenon» o «UFOs: The Pentagon’s Secret». Según encuestas recientes, el 56% de los estadounidenses cree en la existencia de vida extraterrestre, y el 47% opina que estos seres han visitado la Tierra, frente al 36% en 2012.
Sin embargo, expertos en inteligencia advierten contra las expectativas desmedidas. Sean Kirkpatrick, exdirector de la Oficina de Resolución de Anomalías en Todos los Dominios (AARO) del Pentágono, declaró a la AP News que los archivos no contienen pruebas concluyentes sobre extraterrestres:
«Los lectores no deben albergar esperanzas de encontrar un documento con fotos o entrevistas a alienígenas. Eso simplemente no existe».
Kirkpatrick, que revisó personalmente estos archivos, aclaró que la mayoría de los casos tienen explicaciones convencionales, como errores en los radares, fenómenos atmosféricos o artefactos en las imágenes. «Solo un pequeño porcentaje de los informes permanece sin explicación, y ninguno aporta pruebas de tecnología extraterrestre», añadió.
¿Qué sigue para la transparencia sobre los UAP?
El Pentágono ha confirmado que continuará liberando nuevos documentos «de forma progresiva», aunque no ha especificado plazos concretos. Mientras tanto, la comunidad científica y los entusiastas del tema analizan estos archivos en busca de pistas que puedan arrojar luz sobre uno de los mayores misterios de la humanidad.
Para los escépticos, los documentos son una oportunidad para estudiar fenómenos naturales o tecnológicos aún no comprendidos. Para los creyentes, representan un avance hacia la confirmación de que no estamos solos en el universo. Lo único cierto es que, por primera vez en décadas, el acceso a esta información ya no está restringido.