El presidente Donald Trump hizo todo lo posible por evitar que el aborto se convirtiera en un tema clave durante este año electoral. Sin embargo, seis meses antes de las elecciones de mitad de mandato, el debate ha regresado con fuerza al Tribunal Supremo de EE.UU. Louisiana y los fabricantes de píldoras abortivas han solicitado acelerar los argumentos orales en un caso que promete ser histórico.
Los conservadores están recurriendo al polémico Acta Comstock, una ley de 1873 que prohíbe el envío por correo de cualquier artículo relacionado con el aborto o la anticoncepción. Mientras tanto, la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) de Trump ha estado ausente, y su máximo responsable se vio obligado a dimitir. Este enfrentamiento entre Louisiana y la FDA por el aborto mediante telemedicina refleja la falta de control de Trump sobre el tema, tanto en plazos como en resultados.
¿Cómo hemos llegado hasta aquí?
El pasado 1 de mayo, el Tribunal de Apelaciones del Quinto Circuito, de tendencia conservadora, falló a favor de Louisiana y suspendió temporalmente las normas de la FDA que permiten recetar mifepristona (píldora abortiva) mediante telemedicina y enviarla por correo. Días después, el juez Samuel Alito paralizó temporalmente la orden, y el lunes la extendió hasta el 14 de mayo. Esta prórroga sugiere que el pleno del Supremo está evaluando cómo proceder en un caso que podría revolucionar el acceso al aborto en EE.UU., y posiblemente antes de lo que muchos observadores esperaban.
Amicus curiae: un debate con intereses enfrentados
La semana pasada, el Supremo recibió decenas de escritos de amicus curiae con posturas enfrentadas. Por un lado, exfuncionarios de la FDA advirtieron sobre las graves consecuencias de permitir que los estados anulen regulaciones farmacéuticas establecidas hace décadas. Por otro, médicos y defensores de la salud reproductiva presentaron estudios internacionales que demuestran la seguridad y eficacia de las píldoras abortivas, incluso mediante telemedicina.
«Hay una larga lista de escritos, pero ninguno del Gobierno federal. Y en un caso que cuestiona la autoridad de la FDA, eso es llamativo», señalaron fuentes cercanas al proceso.
El Acta Comstock: un fantasma del pasado con consecuencias actuales
Los conservadores han recurrido al Acta Comstock, una ley de 1873 que, aunque no se ha aplicado en décadas, podría usarse para prohibir el envío de medicamentos abortivos por correo. Si se reviviera esta norma, el acceso al aborto en la mayoría del país quedaría en entredicho, e incluso otros métodos anticonceptivos, como los DIU, podrían verse amenazados.
En su escrito ante el Supremo, Louisiana propuso una solución audaz: si el tribunal no permite que la suspensión del Quinto Circuito entre en vigor, debería incluir el caso en el calendario de 2025-2026 y celebrar argumentos orales lo antes posible. De esta forma, una decisión final podría emitirse a finales de junio o principios de julio. Los fabricantes de los fármacos, GenBioPro y Danco Laboratories, también pidieron al Supremo que considere acelerar el proceso.
El actual mandato del Supremo ya incluye temas de gran trascendencia, como el derecho a la nacionalidad por nacimiento. Sin embargo, el caso de las píldoras abortivas podría redefinir el panorama político y legal en EE.UU. antes de lo previsto, dejando a Trump en una posición aún más complicada.