El sector sin ánimo de lucro en Estados Unidos —que abarca desde bancos de alimentos y refugios para personas sin hogar hasta grupos de ayuda a inmigrantes— está sumido en una crisis tras los recortes en la financiación federal, según denuncian activistas y organizaciones del sector.
El impacto de los recortes y la inflación
Las personas más vulnerables del país dependen de estas organizaciones para acceder a servicios básicos. Sin embargo, la demanda de ayuda ha aumentado en el último año debido a la alta inflación y a los recortes en programas federales como el SNAP (cupones de alimentos), lo que agrava la situación.
Datos clave de una encuesta reciente
Una nueva encuesta publicada este martes ofrece una visión clara de la crisis que atraviesa el sector. Según el estudio realizado por el Center for Effective Philanthropy en febrero:
- El 66% de las organizaciones sin ánimo de lucro encuestadas expresaron preocupación por su estabilidad financiera.
- El porcentaje de entidades con déficit —más gastos que ingresos— aumentó al 39%, frente al 22% registrado en 2022.
- Casi tres cuartas partes de los directivos de estas organizaciones afirmaron haber experimentado un incremento en la demanda de sus servicios.
El alcance de la encuesta y su contexto
La encuesta se centró en 380 organizaciones que reciben financiación de fundaciones, excluyendo universidades y hospitales. Aunque el estudio no refleja la totalidad del sector, sus resultados son un indicador claro de las dificultades que enfrentan las entidades sin ánimo de lucro.
Según un informe del Urban Institute publicado a principios de este año, los gobiernos federales destinan al menos 240.000 millones de dólares anuales en subvenciones a estas organizaciones, una cifra que supera con creces la suma de todas las donaciones privadas combinadas. En 2023, no hubo ningún distrito congressional en el país donde una organización sin ánimo de lucro que recibiera financiación pública pudiera cubrir sus gastos sin este apoyo.
La competencia por los fondos y el cambio de estrategia
A medida que el gobierno federal reduce su aportación, las organizaciones buscan alternativas para mantenerse a flote, lo que genera una mayor competencia por las donaciones privadas. Incluso aquellas entidades que no dependen de fondos públicos están sintiendo la presión.
Declaraciones de expertos y ejemplos concretos
Phil Buchanan, presidente del Center for Effective Philanthropy, señala que los recortes afectan a programas con apoyo bipartidista, como el de intervención contra pandillas en Massachusetts, que logró reducir la reincidencia penal. Según Buchanan, el trato de la administración Trump hacia el sector sin ánimo de lucro representa "un cambio radical en la historia moderna de EE.UU.", en comparación con otras administraciones republicanas o demócratas.
"El gobierno federal ha retrocedido, y ahora las organizaciones compiten entre sí por recursos limitados, lo que refleja una crisis en el sector", declaró Buchanan.
La respuesta de la Casa Blanca
Desde la Casa Blanca, el portavoz Kush Desai argumentó en un comunicado que, aunque se han recortado fondos para proyectos ideológicos, otros programas, como los destinados a menores no acompañados que cruzaron ilegalmente la frontera, ya no son necesarios debido a la reducción de la inmigración irregular. Desai añadió que las organizaciones benéficas pueden seguir recibiendo financiación privada.
La crisis en el sector sin ánimo de lucro fue uno de los temas principales en un evento de Giving Tuesday organizado por Axios el año pasado, donde los asistentes del ámbito filantrópico expresaron su preocupación por la situación.