El Supremo de EE.UU. facilita el camino a DeSantis, pero no cierra el debate

El Tribunal Supremo de Estados Unidos ha emitido este miércoles un fallo que beneficia al gobernador de Florida, Ron DeSantis, en su estrategia para redefinir los distritos electorales del estado. La decisión, sin embargo, no representa una victoria total para su equipo legal, ya que deja abiertas importantes incógnitas sobre el futuro de la reforma de redistribución de distritos en Florida.

Un cambio con implicaciones políticas y legales

La medida impulsada por DeSantis busca crear cuatro nuevos escaños en la Cámara de Representantes de EE.UU. favorables a los republicanos. Esto se produce a pesar de que la Constitución de Florida prohíbe el gerrymandering partidista intencional. Los demócratas y grupos progresistas ya han anunciado que presentarán demandas una vez que DeSantis firme los nuevos mapas.

El impacto de un fallo clave en Louisiana

La sentencia del Supremo en el caso Louisiana v. Callais ha debilitado una parte esencial de la Ley de Derechos Electorales (Voting Rights Act), dificultando la defensa de distritos diseñados para proteger el poder electoral de minorías raciales. Este fallo introdujo requisitos más estrictos para ganar demandas bajo la Sección 2 de la ley, que Florida había replicado en su propia Constitución para salvaguardar el voto de la población afroamericana e hispana.

Aunque el fallo no anula por completo la Sección 2 ni aborda otra parte de la ley floridana que prohíbe los mapas diseñados para "favorecer o perjudicar a un partido político o a un titular", sí ha generado un vacío legal que DeSantis intenta aprovechar.

Las contradicciones en el argumento de DeSantis

El gobernador argumenta que toda la enmienda constitucional de Florida es inválida, ya que, según él, fue promovida como un paquete que prohibía tanto el gerrymandering partidista como el racial. Sin embargo, su equipo reconoció que, al trazar los mapas, se tuvieron en cuenta datos partidistas y de rendimiento electoral, aunque aseguraron que no se consideró la raza.

La decisión final podría recaer en el Tribunal Supremo de Florida, que ya ha mostrado escepticismo hacia la estrategia de DeSantis. El gobernador ha puesto en marcha un plan en tres fases para retrasar las demandas antes de las elecciones de mitad de mandato.

El mapa que concentra votantes demócratas

El nuevo mapa electoral no elimina por completo los dos distritos diseñados para representar a votantes afroamericanos. Esta estrategia podría beneficiar a los republicanos al concentrar a los votantes negros, tradicionalmente demócratas, en menos distritos, haciendo que los circunscripciones circundantes sean más favorables al Partido Republicano.

Críticas desde dentro del propio partido

«Se basa en una teoría legal que ni siquiera el Tribunal Supremo ha evaluado ni escuchado».

Senadora estatal Jen Bradley, republicana y crítica con el proyecto

Bradley, que votó en contra de la ley, declaró en una comisión que el mapa era inconstitucional y que no podía apoyarlo.

Conclusión: una victoria parcial con riesgos legales

Aunque el Tribunal Supremo ha dado cobertura a DeSantis para atacar los distritos basados en raza, no ha validado automáticamente el gerrymandering partidista en Florida. La batalla legal está lejos de terminar, y el futuro de la reforma dependerá de los tribunales estatales y federales.

Fuente: Axios