La discusión sobre el futuro del College Football Playoff sigue generando división entre las partes involucradas. Mientras los entrenadores universitarios presionan para ampliar el torneo de 12 a 24 equipos, ESPN, uno de los principales socios de difusión de la competición, ha expresado su rechazo a que el número de participantes supere los 16.

Según declaró el comisionado de la Atlantic Coast Conference (ACC), Jim Phillips, a través de un informe de Awful Announcing, la cadena no está interesada en un formato que supere esa cifra.

Ambas posturas son predecibles. Por un lado, más equipos en el playoff significan más oportunidades para los entrenadores, especialmente si existen bonificaciones económicas por clasificar. Sin embargo, una expansión más allá de los actuales 12 equipos también debilita el sistema de bowls, muchos de los cuales son televisados por ESPN.

La expansión evitaría que el equipo número 13 se queje por quedar fuera, pero siempre habrá un primer equipo que no logre clasificarse, sin importar el número de plazas disponibles. La única forma de reducir las críticas por exclusión sería incluir tantos equipos que ningún aspirante serio quedara fuera, aunque esto implicaría incluir a formaciones con pocas probabilidades de éxito.

Aunque un playoff es mejor que el antiguo sistema de elegir un campeón mediante votaciones, una expansión tendría consecuencias:

  • Más jugadores optarían por saltarse partidos de bowls sin relevancia.
  • Aumento de partidos, lo que implica mayor desgaste físico para los jugadores.
  • Mayor riesgo de lesiones antes de dar el salto al profesionalismo.

Pese a los argumentos en contra, el playoff parece encaminado hacia una expansión. La incógnita sigue siendo cuántos equipos se añadirán: dos, cuatro o incluso 12.