El combate entre Fabio Wardley y Daniel Dubois por el título mundial de peso pesado de la WBO se convirtió en un duelo de resistencia y valentía extrema. Cuando la campana anunció el inicio del décimo asalto, Wardley, ensangrentado y tambaleante, se levantó de su banqueta y avanzó hacia el centro del ring como si diera sus primeros pasos.
El inicio del combate había sido favorable para Wardley. En los primeros 12 segundos del primer round, conectó un gancho derecho que derribó a Dubois. En el tercer asalto, otro golpe en la parte superior de la cabeza obligó al rival a arrodillarse. Sin embargo, la mayoría de los golpes posteriores del británico salieron desviados en arcos exagerados y poco efectivos.
Dubois, con un jab más rápido y un derechazo contundente, castigó el rostro de Wardley hasta deformarlo: un ojo completamente cerrado, la nariz hinchada y enrojecida. El árbitro Howard Foster podría haber detenido la pelea en el sexto round, cuando Dubois dejó a Wardley tambaleándose. Incluso su equipo de esquina pudo haber lanzado la toalla en múltiples ocasiones, ya que el boxeador apenas se mantenía en pie, recibiendo golpes contundentes y ahogándose en su propia sangre.
La legendaria resistencia de Wardley, que le había permitido ganar por KO en remontadas en combates anteriores, se volvió en su contra. En lugar de caer, el británico se mantuvo en pie, congelado o tambaleándose tras cada impacto. «El mentón de Fabio Wardley merece un título de caballero», declaró uno de los comentaristas en un momento dado. Si la Orden del Imperio Británico decidiera otorgarle tal honor, sería póstumo.
Los pronósticos previos al combate giraban en torno a las vulnerabilidades de Dubois. En 2023, sufrió una derrota por KO en el octavo round ante Oleksandr Usyk. Tras recuperarse con tres victorias contundentes, incluyendo una demolición de Anthony Joshua, volvió a enfrentarse a Usyk y no logró superar el quinto round. Dubois siempre ha mostrado cierta inseguridad en los momentos clave, algo que, junto a su torpeza ante las cámaras, lo ha convertido en blanco de críticas constantes.