Los residentes de Dunwoody, un suburbio de Atlanta, han reaccionado con indignación tras descubrir que empleados de Flock Safety accedieron a cámaras de vigilancia en instalaciones sensibles de la ciudad para demostrar su tecnología a departamentos de policía de todo el país.
Entre los espacios afectados se encontraban una sala de gimnasia infantil, un colegio, un centro comunitario judío, una piscina y un parque infantil. La empresa confirmó que el acceso a estas cámaras se realizó como parte de demostraciones comerciales, aunque matizó que contaba con autorización de las autoridades locales.
La polémica estalló cuando Jason Hunyar, residente de Dunwoody, obtuvo mediante una solicitud de registros públicos los registros de acceso de Flock. En su blog, titulado «¿Por qué los empleados de Flock están vigilando a nuestros hijos?», cuestionó el uso de cámaras en entornos tan sensibles como una sala de gimnasia infantil o un centro comunitario judío.
Flock Safety respondió a las críticas en redes sociales, en un comunicado oficial y en reuniones del ayuntamiento, negando cualquier intención de espionaje. Según la empresa, las ciudades participantes en su programa de demostración autorizaron el acceso de sus empleados para probar nuevos productos y funciones en colaboración con las autoridades locales.
«Nadie está espiando a los niños en los parques», declaró un portavoz de Flock a 404 Media. La compañía también destacó su supuesta transparencia radical, al generar registros de acceso que pueden ser consultados públicamente, algo que, según ellos, ninguna otra empresa de vigilancia hace.
Sin embargo, los registros obtenidos por Hunyar revelan que Flock accedió a cámaras en ubicaciones altamente sensibles, como la piscina del Marcus Jewish Community Center de Atlanta (en Dunwoody) y la sala de gimnasia infantil del mismo centro. Además, los registros muestran que el sistema de vigilancia de Flock en Dunwoody no solo incluía cámaras propiedad de la ciudad, sino también cámaras de empresas privadas.
Tras la publicación del blog de Hunyar, Flock anunció que dejaría de utilizar las cámaras de Dunwoody para demostraciones comerciales. En su página de preguntas frecuentes, la empresa afirma que «los clientes de Flock son dueños de sus datos» y que «Flock no compartirá, venderá ni accederá a sus grabaciones». También asegura que «ningún empleado de Flock Safety accede ni monitorea sus grabaciones».
No obstante, la empresa renovó su contrato con el ayuntamiento de Dunwoody, lo que ha generado más críticas entre los residentes. Flock también publicó un comunicado destacando que una de las ventajas más valoradas de su tecnología es la capacidad de que las fuerzas del orden accedan directamente a cámaras privadas, siempre que la organización lo permita.