El fiscal general de Florida amplía la investigación a OpenAI por los asesinatos en la USF
El fiscal general de Florida, James Uthmeier, ha anunciado este lunes la apertura de una investigación penal contra OpenAI, la empresa creadora de ChatGPT, tras descubrirse que el principal sospechoso de los asesinatos de dos estudiantes de la Universidad de Florida del Sur (USF) habría utilizado el chatbot para planificar los crímenes.
Esta decisión se enmarca en un debate más amplio sobre la responsabilidad de las empresas de inteligencia artificial en el uso que se hace de sus herramientas. Uthmeier ya había iniciado una investigación civil contra OpenAI a principios de este mes, pero ahora la amplía a un ámbito penal tras revisar los registros de interacciones entre el acusado y ChatGPT.
«Si ChatGPT fuera una persona, ya estaría enfrentándose a cargos por asesinato», declaró Uthmeier en un comunicado anterior. La fiscalía examina si la herramienta de IA pudo influir en la comisión de los crímenes.
Los hechos y el sospechoso
Hisham Abugharbieh, de 26 años, es el principal acusado de los asesinatos de Zamil Limon y Nahida Bristy, dos estudiantes de doctorado de 27 años procedentes de Bangladesh. Ambos desaparecieron el pasado 16 de abril, según los registros judiciales.
Abugharbieh, exalumno de la USF, permanece detenido sin derecho a fianza en la cárcel del condado de Hillsborough, acusado de dos cargos de asesinato en primer grado, entre otros delitos. Las autoridades encontraron los restos de Limon el pasado viernes en bolsas de basura abandonadas en el puente Howard Frankland. El segundo cuerpo fue localizado el domingo cerca de la Interestatal 275 y la calle Fourth Street North, aunque aún no se ha identificado oficialmente.
Las conversaciones con ChatGPT que alertaron a las autoridades
Según los documentos judiciales, tres días antes de la desaparición de las víctimas, Abugharbieh habría preguntado a ChatGPT: «¿Qué pasa si una persona es metida en una bolsa negra de basura y tirada a un contenedor?»
En los días siguientes, el acusado continuó utilizando el chatbot para buscar información sobre armas y métodos de identificación de vehículos. El 19 de abril, por ejemplo, preguntó: «¿Sabrá Apple quién es el nuevo usuario de un iPhone después del anterior?»
El mismo día en que las autoridades anunciaron que consideraban en peligro a los estudiantes desaparecidos, Abugharbieh volvió a consultar a ChatGPT con la pregunta: «¿Qué significa adulto desaparecido en peligro?»
OpenAI, por su parte, no ha emitido declaraciones públicas recientes sobre el caso. Sin embargo, en un comunicado anterior tras el inicio de la investigación, la empresa aseguró que cooperaría con las autoridades.
Regulación de la IA en el punto de mira
La investigación de Uthmeier se suma a los esfuerzos de los legisladores estatales, que abordarán la regulación de la inteligencia artificial durante una sesión especial que comienza este martes. El caso ha reavivado el debate sobre hasta qué punto las empresas tecnológicas deben responder por el uso indebido de sus herramientas.
«Estamos ampliando nuestra investigación penal contra OpenAI para incluir los asesinatos en la USF tras descubrir que el principal sospechoso utilizó ChatGPT», anunció Uthmeier en la red social X (antes Twitter).
El próximo martes, Abugharbieh comparecerá ante un juez para una audiencia de seguimiento a las 9:00 horas.